martes, 24 de julio de 2012

Las Pareidolias

Una pareidolia es una interpretación arbitraria de la mente humana producida al asociar un patrón o forma con una figura reconocible de una persona u objeto. Puede ocurrir naturalmente como por ejemplo ver un una nube y en ella reconocer un perro o cualquier otro animal, o puede ser inducida artificialmente como cuando un pintor oculta en su obra alguna que otra figura casi imperceptible en el agua o la corteza de un árbol.

El demonio del 911

Una de las pareidolias más famosas y que más debate trajo en los foros de la red es el “demonio” que parece formarse del humo de las torres gemelas, y no es para menos, ante tan atroz atentado ver una figura tan sugestiva puede inducir hasta la persona más incrédula a sospechar algo.
Curiosamente en el humo de las torres no apareció un sólo “demonio” -el que ven en la imagen de muestra es de una captura perteneciente a la CNN- sino que hay registro de al menos una docena de “caras diabólicas” formadas en el transcurso de los hechos, como por ejemplo esta otra de AP Photo.

Buda en el espacio

Cuando se publicaron las imágenes obtenidas por el telescopio espacial Hubble de la Nebulosa Águila (M16) en CNN y Fox News inmediatamente explotaron las líneas telefónicas con llamados de personas que decían reconocer la figura de un ser humanoide formada en el polvo celestial -partículas formadoras de estrellas y planetas- en la nebulosa. Tras un análisis gráfico la CNN y la NASA se asombraron al ver la clara pareidolia que existía en esta imagen, ciertamente “da la impresión de un gigantesco hombre que estira sus brazos para escapar de la Nebulosa Águila”, sin embargo muchos asociaron la imagen con la tan famosa representación de Buda sentado en la flor de loto. Aquí pueden ver imágenes ampliadas donde se nota un curioso patrón.
-Muchas personas sugestionadas por la imagen se atemorizaron y sugirieron que esta nube de polvo era nada más y nada menos que un Simulacrum (Los escritores de ciencia ficción utilizan el término “Simulacrum” para catalogar a un ser superior que puede tomar la forma de otro para comunciarse con éste o manipularlo.)-

La cara de Marte


Durante años y años esta imagen de un supuesto rostro tallado en la superficie marciana trajo algunos de los debates más acalorados de la historia de la atronomía. Desde astrónomos que aseguraban que no era más que una irregularidad del terreno hasta ufólogos que aseguraban era una señal extraterrestre. No obstante, hace menos de un año imágenes de alta resolución obtenidas con la sonda Mars Express han demostró que la famosa “Cara de Marte” no es más que un montículo de tierra que visto con cierto ángulo produce una pareidolia más que llamativa.

Alá en un pescado


Una de las pareidolias religiosas más famosas de los últimos años fue el pez de atún capturado en Kenia que en cuyas escamas poseía un patrón muy similar a la escritura musulmana del texto “Tú eres el mejor proveedor”. Prácticamente detuvo al mundo musulmán y se organizaron enormes procesiones para ver el fenómeno. Tanto movimiento creó tal caos aos a su alrededor que fue necesario poner una custodia policial en la pescadería. Llamativamente fue robado y hasta el día de hoy no se supo más nada de este pobre pescado.
El dinero diabolico
En 1954 el Banco de Canada se vio inundado de cartas y peticiones para retirar las monedas de dos dolares ya que en el cabello de la Reina Elizabeth podía verse claramente “la cara del diablo”. Inmediatamente el banco ordenó una reedición de la moneda y el retiró de las calles la serie en cuestión, ya que la gente se detenía en las filas de pago a revisar que sus monedas no fueran malignas deteniendo con esta conducta la fluidez de los pagos.
Hoy en día se sabe que esta pareidolia no fue casual y que en realidad fue creada por uno de los empleados de la casa de la moneda, que era irlandés y miembro del IRA, y quien quería representar a la flamante Reina como una figura malvada a la cual el diablo le susurraba al oido.

Fuente

Se Feliz.

domingo, 22 de julio de 2012

Mary Read "La Pirata del Caribe"

Mary Read nació en 1684 fruto de los amores adúlteros de la esposa de un marinero londinense que se hallaba en alta mar cuando nació la niña. La madre, que consigue ocultar el nacimiento de la hija ilegitima en un primer momento, decide sustituir la identidad de su primer hijo varón legítimo fallecido por la de la niña Mary Read, cuando conoce la noticia del fallecimiento de su marido en la mar y poder así cobrar la herencia.

Mary (que desde entonces hace llamarse Mark) y su madre viven cómodamente con el dinero heredado hasta la adolescencia de la niña cuando se acaban los fondos. Mary, que aún viste de hombre, encuentra un trabajo como mozo para una rica francesa, pero pronto lo abandona para enrolarse en un barco como marinero.

Mary abandona el barco y se alista en el ejército inglés, llegando a luchar en Flandes. En el ejército, se enamora de un soldado al que le confiesa su condición de mujer, y se casan. Con el dinero ganado por ambos soldados, abren una posada con el nombre de “Three Horseshoes” (Las tres herraduras).

Por primera vez en su vida Mary comienza a vivir como una mujer, pero aquello dura poco. Su esposo muere por unas fiebres y Mary decide enrolarse de nuevo en el ejército, que vuelve a abandonar en poco tiempo.

(Mary Read)

Fue entonces cuando su vida da un brusco giro. De viaje a las Antillas en un barco, éste es atacado y capturado por el pirata, John Rackham, más conocido como Calico Jack (por su pasión por las prendas de calicó, estampadas con colores vivos). Curiosamente entre la tripulación viaja una mujer pirata, Anne Bonny, compañera sentimental de Calico Jack.

( John Rackham "Calico Jack")

Mary es reclutada por los piratas, que la creen un hombre.

Un día Anne Bonny descubre casualmente la verdadera identidad de Mary, y las dos mujeres se hacen muy amigas, tratando de encubrir el secreto en “el Revenge” (Venganza), el barco de Calico. Sin embargo, Jonh Rackmam comienza a sospechar que su mujer la engaña con aquel joven con el que pasa mucho tiempo. Mary confiesa su secreto y es admitida como mujer en la tripulación por el pirata.
(Anne Bonny y Mary Read)

Entre sus travesías, Mary se enamora de un marinero de un barco al que atacan, y terminan casandose por el rito pirata.
(Mary Read a la derecha)

En Octubre de 1720 el Revenge es apresado por las tropas británicas, que cogen por sorpresa a toda la tripulación ebria, sin encontrarse resistencia alguna.

Rackham y su tripulación, son sentenciados en Jamaica a la horca por actos de piratería. Mary Read y Anne Bonny aseguran estar embarazadas, y logran de ese modo aplazar sus ejecuciones.

Se desconoce si realmente era verdadera la historia lo del embarazo o si lo inventaron para salvarse. Lo que se sabe hoy día es que el rastro de Bonny desapareció de los expedientes oficiales. Hay diversas teorías acerca de la suerte que pudo correr. Una de ellas dice que su padre, un importante abogado con contactos en la isla, perdonó a su hija y la rescató para llevarla de nuevo a Carolina, donde, a sus 20 años inició una nueva vida bajo un nombre falso. Otras teorías afirman que volvió con su marido y hasta existe el mito de que se ordenó monja.

Mary Read fue menos afortunada y murió en 1721 de unas fiebres mientras se encontraba en prisión. Tenía 37 años.

Durante el juicio le preguntaron a Mary Read por qué se había dedicado a tales prácticas que llevaba a una muerte ignominiosa, contestando:

“En cuanto a morir en la horca no lo considero demasiado rudo, porque si no fuera por eso todos los cobardes se harían piratas e infestarían los mares a tal extremo que los hombres de valor se morirían de hambre: que si se dejase a los piratas elegir castigo, no tendrían otro que la muerte, porque su miedo a ella mantendría honrados a algunos ladrones cobardes; que muchos de los que ahora estafan a viudas y huérfanos y oprimen a sus vecinos pobres que no tienen dinero para obtener justicia saldrían a la mar a robar, con lo que el océano estaría lleno de ladrones como lo está la tierra (...)"

viernes, 20 de julio de 2012

Mitos sobre Richards, el legendario guitarrista Stone

Entre otras cosas, se dice que Keith Richards aspiró las cenizas de su padre.  Foto: Getty Images

"Mick tengo una idea", solía decir Keith Richards cualquier noche mientras golpeaba en la puerta de su vecino Mick Jagger, líder de los Rolling Stones – o “la banda de rock and roll más grande del mundo”, como se autodenominaban a finales de los años 60- . Era así, de improvisto, que uno de los más fascinantes guitarristas de la historia del rock era abordado por algún acorde genial. Sin embargo, la vida “alocada” del músico ha sido tan mítica como la carrera de la banda que ayudó a crear: sus borracheras épicas y el uso de drogas lo convirtieron en una verdadera leyenda urbana, rodeada de mitos y verdades. Conozca algunas historias que convirtieron al guitarrista en una leyenda.

Aspiró las cenizas de su padre
Este es seguramente el mayor mito que alimenta la leyenda de Keith Richards. En 2007, el músico afirmó que había aspirado en una fiesta en Suiza las cenizas de su padre, fallecido en 2002. "¿La cosa más rara que he intentado esnifar? Mi padre. Me esnifé a mi padre", habría confesado el rockero en una entrevista publicada en la revista británica NME. La declaración fue desmentida poco tiempo después por el propio Richards, quien aseguró que todo fue un “malentendido”.  "Fue una declaración improvisada, un chiste, y no es verdad. Tómenlo como una broma del Día de los Inocentes", dijo Bernard Doherty, representante de los Rolling Stones.

Llegó borracho al set de Piratas del Caribe
Según testigos, Keith Richards acudió borracho a las grabaciones de su papel como el padre del capitán Jack Sparrow, interpretado por el actor estadounidense Johnny Depp para la tercera película de la saga Piratas del Caribe. De acuerdo con la revista Empire, el guitarrista tuvo que ser ayudado por el director del filme, Gore Verbinski, para poder caminar. El actor Bill Nighy, quien encarna a Davy Jones, confirmó la historia a pesar de no haber estado en el set en el momento en que el roquero apareció, informó Fox News.  Richards, por su parte aseguró: "Si querían a alguien correcto, buscaron a la persona equivocada".

Servía de hombro amigo a las mujeres de Jagger
En su biografía titulada “Life”, lanzada en 2010, Richards afirmó que a Mick Jagger no le gustaba que él hablara con sus mujeres. “Siempre acaban llorando en mi hombro porque se enteraban que él anda por ahí de conquista otra vez. ¡La de lágrimas que han vertido sobre este hombro: Jerry Hall, Bianca, Marianne Faithful, Chrissie Shrimpton! Me han arruinado un montón de camisas. ¡Vienen a preguntarme a mí qué tienen que hacer! ¿Y yo, qué diablos sé?”, comenta Richards en su libro.

Conoció a su mujer en el mítico Studio 54
“Mick se la pasaba en Studio 54 de Nueva York, que no era de mi gusto: una discoteca con decoración emperifollada, abarrotada de maricones en bóxer. Lo raro es que allá conociera a Patti Hansen, mi actual esposa. Corría el año 1979. Y una de las colegas de Patti se acerca y nos cuenta que es el cumpleaños de una amiga suya. ‘¿De cuál?’, le pregunto yo, y me señala a una rubia preciosa que estaba bailando. ‘¡Dom Pérignon ahora mismo!’ Le mandé una botella y me acerqué a saludar, sólo eso. En una entrada de mi diario, escribí: ‘Increíble. He conocido a una mujer. ¡Un milagro! Tengo un montón de chicas a mi disposición, ¡pero he conocido a una mujer!’, recuerda Richards en su autobiografía.

Tuvo la misma novia que Brian Jones
Antes de la modelo Patti Hansen, Richards estuvo casado con la actriz italiana Anita Pallenberg, exnovia del cofundador de Rolling Stones, Brian Jones. Richards y Pallenberg pasaron 12 años juntos, entre 1967 y 1979 y tuvieron tres hijos: Marlon, Angela y Tara, que falleció a los dos meses de muerte súbita. “No creo que fuera culpa de Anita. Pero irme de gira cuando todavía era una recién nacida es algo que nunca me perdonaré. (...) Perder a un hijo es lo peor. Poco a poco van aflorando las posibilidades truncadas con ese niño. Y te persigue durante el resto de tus días. Tara vive dentro de mí, pero ni siquiera sé dónde está enterrada”, cuenta Richards.

Se hacía transfusiones de sangre
Otra de las leyendas urbanas que siguió a las estrellas del rock adictas a las drogas en los años 70 fue la del famoso “cambio de sangre”. Se decía que Keith Richards frecuentaba una clínica Suiza regularmente para “purificar” su sangre de los excesos de la heroína. Según revela el propio guitarrista en su autobiografía, todo eso una mentira. “En 1973 sacaron una lista de las diez estrellas del rock que probablemente morirían pronto, y me colocaron en el primer lugar. ¡Fui número uno en esa lista durante diez años! La historia de que iba a Suiza a cambiarme la sangre les dio un verdadero empujón a esos nigromantes. ¡Pero nunca me he cambiado la sangre!(…) La gente cree que sigo siendo un junkie. ¡Y hace 30 años que dejé las drogas!”, dijo Richards en 2007.  
      
Lo expulsaron de un coro cuando niño
“A los 11 años, me metí en el coro del colegio. Los otros chicos se burlaban: ‘Así que eres un modosito, ¿eh?’. A mí me daba igual porque el coro era genial: ibas a Londres y te librabas de las clases. A los 13, me cambió la voz y me echaron. Además, me hicieron repetir el curso. Estaba tan furioso que el deseo de venganza me quemaba por dentro. Si quieres forjar un rebelde, esa es la manera. Se acabaron los cortes de pelo, hacía cualquier cosa con tal de molestar”, afirmó el músico.

Intentó escalar una palmera
Las familias de Richards y del bajista Ronnie Wood descansaban en las islas Fiyi tras la gira de la banda en Nueva Zelanda en 2006 cuando la prensa divulgó que Richards se habría fracturado el cráneo después de haber intentado escalar una plama de coco. El guitarrista desmintió la historia. "Es realmente vergonzoso. Estaba sentado sobre un tronco nudoso a casi dos metros del suelo. Estaba mojado porque había estado nadando. Caí mal, mi cabeza se golpeó con el tronco y eso fue todo", explicó Keith Richards a la revista Rolling Stone. “Me operaron. Me abrieron la cabeza, aspiraron los coágulos y me colocaron el hueso en su sitio como un sombrerito con seis grapas de titanio. Por lo demás, llevo una vida de auténtico caballero: escucho a Mozart y leo mucho”.

Lo detuvieron cinco veces
Como dice el propio Richards, “no tengo problemas con las drogas, y sí con la policía”. El guitarrista fue preso cinco veces desde 1967, siendo la ocasión más seria en 1977, cuando fue flagrado con 22 gramos de heroína en Canadá. La condena fue reducida a posesión simple y fue sentenciado a hacer un concierto benéfico y someterse a tratamiento contra la adicción.

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