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lunes, 14 de abril de 2014

Esta lista va a cambiar tu modo de pensar sobre las culebras

Las serpientes son animales hermosos y misteriosos que tienen una inmerecida mala reputación.  Algunas personas han llegado incluso a tener miedo de estos impresionantes animales, pero ellos tienen más razones para temer de nosotros que nosotros de ellos.
Cada año, al menos 440.000 serpientes pitón son asesinadas en Indonesia, Malasia y Vietnam, solamente para ser convertidas en frívolos accesorios de moda. El verdadero número es probablemente mucho más elevado, dado que esta cifra no incluye las miles de pitones comercializadas ilegalmente que se exportan anualmente.
La mayoría son arrancadas de sus hogares, a menudo cazadas en lo profundo de las selvas de Indonesia y Malasia.
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Una vez capturadas, sus cabezas son bajadas a la fuerza y cortadas con un machete. A otras les clavan la cabeza a un árbol y les quitan lentamente su piel. Debido a sus lentos metabolismos, las serpientes permanecen conscientes y pueden sentir dolor y miedo mucho tiempo después que son decapitadas.
Si no son decapitadas o clavadas a un árbol, son apaleadas y golpeadas. Les abren sus mandíbulas a la fuerza para meterles un tubo a través de sus gargantas con el fin de llenar sus cuerpos de agua y hacer que sea más fácil quitarles la piel. Les atan cuerdas firmemente alrededor de su cuello para evitar que algún líquido escape de sus cuerpos.
Pueden dejarlas hinchadas, sufriendo y muriendo poco a poco colgadas por más de 10 minutos.
Sus cuerpos son cortados de extremo a extremo para aflojar su piel que una vez fuera fuerte y protectora.
Una vez que la piel está floja, es arrancada de los cuerpos de las serpientes. Las pieles de las serpientes ya no son de ellas y son ahora la posesión más preciada de sus captores. Las pieles son enviadas a tenerías para ser acabadas y vendidas a la industria de la moda.
Debido a las técnicas utilizadas por cazadores sanguinarios, muchas serpientes aún están vivas cuando son arrojadas sobre un montón de su propia especie y dejadas para que mueran lentamente. Sus vidas ya no tienen significado para sus captores, y a menudo sufren durante varios días antes de morir deshidratadas.
Las serpientes no son los únicos animales que sufren por la moda. Millones de lagartos, caimanes, cocodrilos y otros reptiles son asesinados violentamente cada año, de manera que sus pieles puedan ser arrancadas de sus cuerpos para hacer carteras, cinturones, botas y bolsos. Los reptiles podrán ser de sangre fría, pero usar sus pieles es tener un corazón frío.

martes, 11 de marzo de 2014

Las 8 Drogas Legales Más Adictivas.




La palabra latina addictus servía para designar en tiempos muy antiguos a un tipo muy concreto de esclavo: al que al principio era un hombre libre pero había sido adjudicado a otro mediante un acto legal. La adicción es ese acto que te somete a otra voluntad. La medicina y el derecho se han esforzado por establecer fronteras legales que tengan a las sustancias que nos someten fuera del alcance de las “buenas conciencias”. Pero estas fronteras son difusas, hacen parecer científico lo que en realidad es arbitrario. La línea que divide lo legal de lo ilegal sólo separa el territorio del poder de quienes trafican con las drogas que nos esclavizan.

Muchas de las drogas más adictivas que existen no son ilegales. No son distribuidas por narcotraficantes, sino por farmacéuticas, vendidas en los mostradores de las farmacias o al alcance de la mano en el pasillo de un supermercado. Y aunque estas drogas sean perfectamente legales, y puedan tener ciertos beneficios, son más peligrosas justo porque la gente se abandona al “buen juicio” de la ciencia médica y se deja llevar alegremente por sus efectos, creyendo ingenuamente que “las medicinas sólo sirven para curar”.

Éstas son las 8 drogas legales más adictivas:

1. Alcohol




El alcohol es igual de adictivo, o más, que cualquier droga ilegal. Quizá no sea tan adictivo como la heroína o el cristal, pero “aunque en sí mismo no es tremendamente adictivo, el alcohol es un enorme problema porque demasiada gente lo utiliza de una forma dañina”, señala el Dr. Andrew Kolodny, un experto en adicciones de la Phoenix House Foundation de Nueva York. Los problemas empiezan cuando se pasa de 4 tragos en una noche, de 14 tragos en una semana.



Irse de juerga regularmente puede fácilmente llevar a la adicción. Algunas personas se vuelven adictas inmediatamente, pero para la mayoría de las personas toma un buen tiempo llegar al punto de tropezar y empezar a rodar cuesta abajo.





Si hay alcoholismo en tu familia, automáticamente te encuentras en riesgo. “La adicción al alcohol es única en tanto que tiene un fuerte componente genético”, Dice Kolodny. Los expertos no saben aún por qué la herencia es tan importante en el alcoholismo en comparación con otras drogas, pero el vínculo es definitivo.

2. Nicotina



Una de las drogas legales más accesibles y adictivas es la nicotina. La mayoría de la gente se engancha con sólo fumar un par de veces. Muy pocas personas son capaces de fumar ocasionalmente sin volverse adictos.



Ya sea que fumes cigarrillos, puros o masques tabaco, una vez que eres adicto a la nicotina dejarla puede volverse extremadamente difícil. “Es más difícil dejar la nicotina que el alcohol”, “no deja de generar una fuerte urgencia”, dice Jane Maxwell, del Addiction Research Institute de la Universidad de Texas en Austin.



A diferencia de los alcohólicos que dejan de beber de golpe, los fumadores tienen a su alcance toda una variedad de métodos que les dan la ilusión de estar dejando el hábito, pero que pocas veces funcionan. La mayoría de los exfumadores recaen.

3. Opiáceos





Los analgésicos opiáceos, tales como el Vicodin, el OxyContin, el Percocet y la morfina, han creado una rápida catástrofe en Estados Unidos. Las prescripciones para estos analgésicos altamente adictivos, que básicamente te dan bajas dosis de heroína, han aumentado de manera impresionante desde principios de la década del 2000.





Kolodny señala que son muy buenos para tratar fuertes dolores en el corto plazo, como romperse muchos huesos en un accidente automovilístico. Al principio causan un efecto de euforia, pero si no los dejas en los primeros días la adicción se vuelve inevitable. El cuerpo se acostumbra y ansía cantidades cada vez más grandes de opiáceos para mantener su efecto. Antes de que te des cuenta, tienes que seguir tomándolos para evitar sentirte mal físicamente, lo que los hace muy difíciles de dejar. “La gente siente que la perdición es inminente, como si fueran a perder la cabeza y pudieran morir”, señala Kolodny.



Algunas alternativas no adictivas a los opiáceos pueden ser el Ibuprofeno, el Tylenol, y el naproxeno.

4. Benzodiacepinas



Las benzodiacepinas, entre las que se incluyen medicamentos como el Xanax, el Klonopin y el Valium, han sido también altamente recetadas durante los últimos años. Normalmente son utilizadas para tratar ansiedad severa y ataques de pánico, pero son tomadas muchas veces por personas que realmente no las necesitan. Su efecto puede ser similar al efecto sedante el alcohol, pero con la ansiedad y la necesidad de aumentar la dosis que provocan los opiáceos.



La dependencia física es especialmente severa. Mientras que el síndrome de abstinencia de los opiáceos no amenaza tu vida, dejar las benzodiacepinas puede ser mortal. El efecto es similar a dejar el alcohol, puedes caer en estado de delirium tremens o te puede dar un paro cardiaco.



Peor aún es el efecto multiplicador que da mezclarlos con otras drogas, sobre todo con opiáceos.

5. Medicamentos para tratar el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad)





El uso de estimulantes como el Ritalin, el Adderall o el Concerta, supuestamente usados para tratar el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, ha crecido mucho durante la última década. Estas drogas se han vuelto un grave problema, sobre todo entre preparatorianos y universitarios, porque piensan que los ayuda a estudiar mejor. Pero incluso profesionistas que nunca han sido recetados los buscan para darle un impulso extra a sus carreras.





Estos medicamentos pueden causar alucinaciones y acelerar el ritmo cardiaco, y mientras más los consumas mayores son los problemas. Tomar altas dosis por largo tiempo puede provocar fuertes efectos psicológicos como paranoia, obsesividad, insomnio y arrancarse la piel. Dejarlos es menos difícil que dejar los opiáceos o el alcohol, pero el proceso hace que la gente se deprima al punto de querer suicidarse.

6. Ambien


El Ambien es un medicamento muy efectivo para mandarte a dormir, pero es muy fácil volverte dependiente después de algunos días de uso. Una vez que empiezas a tomarlo regularmente es casi imposible poder dormir sin tomarlo. Si lo tomas por semanas, meses o años, puedes llevar a tu cuerpo a un estado de insomnio que durará semanas.

Kolodny señala que el Ambien también te pondrá más ansioso durante el día y te llevará a hacer locuras cuando crees estar dormido. Vas a tener hambre y amnesia, atacarás el refrigerador a la mitad de la madrugada y, cuando veas el desastre en la mañana, te preguntarás quién lo hizo. También ha habido muchos reportes de pacientes en Ambien que se lanzan de sus autos a la mitad de la noche y despiertan en salas de emergencia sin recuerdo alguno de lo sucedido.





Este medicamento era usado habitualmente por Heath Ledger, aunque no se encontraba en el cóctel de sustancias que lo llevaron a la muerte.

7. Jarabe para la tos


Si tu doctor te receta algún fuerte jarabe para atacar la bronquitis, la sinusitis o la fiebre del heno, ten cuidado. Estos jarabes contienen codeína, un opiáceo al que fácilmente puedes quedar enganchado. Incluso puede llegar a ser letal si se consume en cantidades elevadas. Esta es la droga que mandó a Lil Wayne al hospital y que la policía encontró en casa de Justin Bieber.





Asegúrate de no exceder las dosis recomendadas y nunca las mezcles con alcohol, pues además de codeína este jarabe contiene un fuerte antihistamínico llamado prometazina, y la mezcla codeína-prometazina-alcohol puede conducirte a un paro respiratorio.

8. Esteroides anabólicos


Los esteroides anabólicos, que son variaciones sintéticas de la testosterona, son prescritos legalmente para tratar los efectos secundarios causados por bajos niveles de testosterona y para ayudar a ganar masa muscular en personas que se enfrentan a serias enfermedades como el cáncer y el SIDA. Sin embargo, son frecuentemente utilizadas por individuos sanos que quieren aumentar su volumen muscular.



Y sí, son adictivos. Los esteroides no van a elevarte, pero sí se meten con la química cerebral. Usarlos continuamente puede causar cambios continuos de ánimo, irritabilidad, paranoia y agresividad. Además, dañan los riñones, el hígado y el corazón.

Incluso si nunca has pensado en tomar esteroides, te los puedes encontrar en productos enmascarados como suplementos alimenticios.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Lago de esqueletos en Roopkund, India...

En 1942 fue descubierto un lago glaciar en Uttarakhand, un estado situado al norte de la India que colinda con el Tíbet y Nepal. El lago se sitúa a 5,029 metros sobre el nivel del mar, lo que explicaría porque lo que ocurrió allí hace más de 2,800 años permaneció oculto hasta hace relativamente poco.

El nombre de este lago es Roopkund, y nadie habría imaginado los acontecimientos que tuvieron lugar allí alrededor del 850 a.C. Cuando el invierno empieza su marcha y el hielo comienza a derretirse, es posible ver cientos de esqueletos humanos bajo la superficie o flotando entre las aguas.

Los primeros informes de estos huesos datan de finales del siglo XIX, pero fueron bien documentados hasta el año 1942. Inicialmente se pensó que estas osamentas pertenecían a soldados japoneses que transitaban por la zona, y que luego perecieron debido a lo inhóspito del terreno. Como la Segunda Guerra Mundial se encontraba en pleno apogeo, los británicos se apresuraron a enviar un contingente de investigación para determinar si habían dado con algún movimiento secreto del enemigo. Sin embargo, luego de la investigación, se reveló que los cadáveres no podían pertenecer a soldados japoneses ya que no eran recientes.

Algunos de los exploradores británicos enviados a Roopkund, y muchos estudiosos supusieron que todos estos huesos habrían pertenecido al general Zorawar Singh de Cachemira y sus hombres, que se dice perdieron el rumbo y perecieron en el Himalaya, durante su viaje de retorno después de la Batalla del Tíbet en 1841. Pero las pruebas de carbono 14 realizadas a los cadáveres en la posterior década de 1960 desestimaron totalmente la teoría. Los resultados de dichas pruebas indicaron vagamente que los esqueletos podrían datar de un punto en el tiempo entre el siglo XII y XV. Estos resultados condujeron a muchos historiadores a vincular los huesos a un ataque fallido de Mohammad Tughlak en el Garhwal Himalaya. Otros creyeron que se trataban de los restos de las víctimas de una epidemia desconocida. Y unos pocos antropólogos pusieron sobre la mesa la teoría de un suicidio ritual.

Fue hasta el año 2004 cuando un equipo de científicos europeos e indios decidió investigar a profundidad esta zona, con el patrocinio del Canal de la National Geographic, la terrible verdad del misterio de los huesos del lago Roopkund comenzó a salir a la luz.

Las pruebas de ADN practicadas situaron a los cadáveres en dos categorías físicas distintivas – unos de baja estatura y otros significativamente más altos. Los resultados también revelaron que los huesos provenían de una época mucho más temprana de la que se pensaba. Una nueva datación por carbono estimó la fecha alrededor del 850 a.C.

Las fracturas en la parte posterior de los cráneos indicaban que habían muerto debido a un golpe letal en la parte posterior de la cabeza, pero no causado por una avalancha o deslizamiento de tierra, sino hecho por un objeto redondo y contundente del tamaño de una pelota de cricket. La ausencia de otras heridas en el cuerpo indicaba que el golpe había venido desde arriba. La única explicación posible para lesiones de este tipo a este gran número de individuos era algo que hubiera caído del cielo, como una granizada.

No existe evidencia histórica de rutas comerciales hacia el Tíbet que atravesaran por Roopkund, sin embargo esta área se sitúa sobre una importante ruta de peregrinación del culto a Nanda Devi, cuyas festividades tienen lugar cada 12 años aproximadamente. El grupo compuesto por entre 500 y 600 personas se asemeja más al de un peregrinaje. El grupo de los primeros viajeros había estado compuesto por personas del mismo sitio que contrataron a guías que conocían el lugar para que los llevaran y cargaran sus equipajes a través de las altas montañas. Al llegar a este lago, al que probablemente habían descendido en busca de agua fresca, un grupo de nubes se habrían posado sobre ellos. Sin un refugio disponible en el Himalaya lo más probable es que muchos, o todos ellos, perecieran ante el embate del clima. Las heladas aguas conservaron sus cuerpos durante cientos de años. Algunos de ellos aún tenían el pelo y las uñas, así como conjuntos de ropa intactos. FUENTE



sábado, 15 de febrero de 2014

¿Por qué los seres humanos tenemos vello púbico?


Nuestros ancestros sufrieron un proceso de perdida de pelo corporal que nos convirtió en el único mono desnudo del planeta. Sin embargo, somos también el único mono que cubre sus partes púdicas con una ostentosa y casi excesiva mata de grueso vello. ¿Por qué? Si la pérdida del vello corporal fue evolutivamente beneficiosa para nuestros ancestros, ¿por qué no perdimos también el vello púbico en el transcurso de la evolución? abc.es

La resolución de este enigma pasa por echar un vistazo al árbol genealógico de unos insectos nada populares, los piojos. Como todos los parásitos, los piojos que hoy corretean por nuestro vello corporal han ido evolucionado junto con sus huéspedes, nuestros antepasados, a lo largo de nuestra historia evolutiva. Por ejemplo, los piojos que encontramos en los gorilas, del género Pthirus, divergieron de los piojos que encontramos en humanos y chimpancés, del género Pediculus, poco después de que los gorilas y el ancestro común a chimpancés y humanos se separasen.
De la misma manera, la especie de piojo que hoy combatimos en el pelo de nuestro hijos, Pediculus humanus capitis, se separó de la que encontramos en los chimpancés aproximadamente en el mismo momento en que chimpancés y humanos tomaron caminos evolutivos distintos, hace unos 6 millones de años. Desde entonces, hasta hace entre 80.000 y 170.000 años, los piojos del cabello humano sobrevivieron refugiados en nuestra testa sin poder colonizar nuevos ambientes, ya que nuestro escaso vello corporal les impedía expandirse. Sin embargo, hace entre 80.000 y 170.000 años (dependiendo de la población humana a la que nos refiramos) los humanos comenzamos a cubrir nuestro cuerpo con ropa y esto permitió a los piojos del cabello recolonizar nuestro cuerpo para convertirse en los piojos del cuerpo humano (Pediculus humanus corporis).
Esta interesante genealogía parásita no solo refleja un hecho evolutivo muy común, como es la coevolución de parásitos y huéspedes, sino que nos proporciona algunas pistas sobre el origen de nuestro vello púbico. Concretamente, lo hace la posición que en ella ocupa una especie muy particular de piojo del que aún no hemos hablado, y que algunos desafortunados humanos cobijan en su vello más íntimo. Se trata del «piojillo» (Pthirus pubis), también conocido como el piojo del vello púbico. Pues bien, resulta que esta especie no pertenece al grupo que evolucionó con chimpancés y humanos (Pediculus), como cabría esperar si hubiese evolucionado en el vello púbico de nuestro ancestro común. Sorprendentemente, pertenece al grupo de los piojos de los gorilas (Pthirus; un grupo que se especializa en vello más grueso que el de nuestro cabello) del que habría divergido hace tan solo 3,5 millones de años. Lo que esto sugiere es que el piojillo del vello púbico habría recolonizado nuestro cuerpo directamente desde los gorilas (mucho después de que gorilas y humanos tomásemos caminos evolutivos distintos) aprovechando la presencia de una nueva clase de pelo, convenientemente grueso, en nuestra especie.

Ornamento sexual

En resumen, el árbol genealógico de los piojos sugiere que nuestro «exagerado» (si lo comparamos con cualquier otra especie de mono del planeta) y grueso vello púbico apareció mucho después de convertirnos en un mono desnudo, y por tanto muy probablemente para servir una función completamente distinta a la del resto de nuestro vello corporal. ¿Cuál? Me temo que aquí volvemos a pisar terreno altamente especulativo. Las características de nuestro vello púbico y el hecho de que este aparezca durante la pubertad han llevado a algunos antropólogos a sugerir que se trata de un ornamento sexual que podría estar relacionado con la transmisión de feromonas sexuales (sustancias químicas atractivas para el sexo opuesto).
Esta posibilidad encaja bien con la presencia de glándulas apocrinas en la región del perineo (entre el ano y los genitales), que además crecen en tamaño y se activan durante la pubertad al mismo tiempo en que crece el vello púbico. Este tipo de glándulas del sudor están relacionadas con la secreción de feromonas sexuales en muchos mamíferos, donde con frecuencia van acompañadas de mechones de pelo que sirven literalmente para atrapar las feromonas emitidas, favoreciendo así su detección por parte de otros individuos.
Sin embargo, y a pesar de estos paralelismos, (aún) no existe evidencia firme que demuestre esta función en humanos, por lo que el vello púbico permanece de momento como un enigma más de nuestro cuerpo. Una cosa sí que sabemos, estudios recientes sugieren que la guerra que, a base de depilaciones brasileñas y armados con modernas máquinas de afeitar, hoy libramos contra el vello púbico esta trayendo consecuencias no siempre positivas. Aunque está reduciendo considerablemente las infestaciones por piojillos, al incrementar el contacto piel a piel durante las relaciones sexuales la ausencia de vello púbico parece estar favoreciendo la transmisión de varias enfermedades de transmisión sexual. Tenedlo en cuenta la próxima vez que blandáis la cuchilla de afeitar.