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martes, 1 de abril de 2014

El Pozo del Dinero, uno de los más grandes misterios aún sin resolver

187608582 650x340 El Pozo del Dinero, uno de los más grandes misterios aún sin resolver
La Isla Oak está al sur de Canadá. Ella es el hogar de uno de los misterios sin resolver más grandes del mundo.
En 1795, un joven llamado Daniel McGinnis se topó con un hoyo en la tierra de la isla. Luego de buscar a unos amigos para que lo ayudaran a excavar, se dieron cuenta que parecía algo hecho por humanos. Dado que durante años el área fue muy frecuentada por piratas, la idea de encontrar un tesoro escondido los motivó a seguir cavando.
1947 shaft El Pozo del Dinero, uno de los más grandes misterios aún sin resolver
Algunos metros más abajo se encontraron con una laja que les confirmó la sospecha de que esto había sido hecho por humanos así que removieron la roca y siguieron buscando, aunque sólo encontraron más tierra, hasta que se consiguieron con varios pedazos de madera en lo que parecía ser la entrada de un pozo. El tema es que después de haber cavado unos 3 metros se encontraron con más troncos y pedazos de madera y más tierra debajo de ellos.
El grupo original volvió algunos años después con un empresario decididos a conseguir lo que sea que se escondía en el Pozo del Dinero, como lo llamaron. Cavaron y cavaron y cuando ya estaban unos 30 metros dentro se consiguieron una piedra muy grande y pesada con unas inscripciones indescifrables. Decidieron dejarla hasta ahí por el día y regresar a la mañana siguiente, cuando se consiguieron con el pozo inundado de agua. Intentaron abrir uno en paralelo pero ese también se llenó de agua y eventualmente se rindieron.
inscribed stone 650x433 El Pozo del Dinero, uno de los más grandes misterios aún sin resolver
Años después a alguien más se le ocurrió visitar el pozo con una excavadora y entre pedazos de tierra, arcilla y madera se consiguieron tres lingotes de oro, por lo que ahora sí estaban seguros que había algún tesoro escondido al final pero después de mucho excavar, así como el intento previo y los que le seguirían, pronto se quedaron sin presupuesto para seguir con la búsqueda.
Aparentemente los túneles que se inundan están conectados a otro sistema de túneles subterráneos y cada vez que alguien se acerca lo suficiente, el sistema se inunda con agua del océano. Todos los grupos que intentaron descubrir qué había en el fondo del pozo o se quedaron sin dinero, o perdieron a alguno de sus miembros, llevando a que muchos digan que está maldito.
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Algunos dicen que lo que está enterrado ahí es el Santo Grial, pero sea lo que sea, cada vez que alguien trata de buscarlo, el pozo se inunda solo y bloquea el acceso, llegando incluso a causar la muerte de varios exploradores. Después de cientos de intentos y 6 muertes, el misterio continúa hoy día.

FUENTE

lunes, 17 de marzo de 2014

Las Trece Calaveras de Cristal




Cuenta una leyenda atribuida a los mayas que hay trece calaveras mágicas. Son todas de cristal. Doce fueron talladas en los doce mundos que en el pasado remoto habitó la Humanidad; la última, en la Tierra. Los atlantes se las legaron a los mayas y, con el tiempo, las joyas se dispersaron. El día en que las reunamos otra vez, nos contarán la verdadera historia de nuestra especie y nos transmitirán conocimientos que cambiarán nuestra vida para siempre. Es con lo que sueña la bella Irina Spalko, la agente soviética de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal obsesionada con encontrar el arma definitiva para ponerla al servicio de Stalin.

El más famoso de los cráneos de cuarzo es el de Mitchell-Hedges, también conocido como la Calavera del Destino. Mide 13 centímetros de alto y 18 de largo, pesa unos 5 kilos y está hecha con dos bloques de cuarzo, uno para el cráneo y otro para la mandíbula. Frederick Albert Mitchell-Hedges, un aventurero y escritor inglés, sostenía que su hija adoptiva la había encontrado entre las ruinas de la ciudad maya de Lubaantum, en Honduras Británica -hoy, Belice-, el 1 enero de 1924, día en el que la chica cumplía 17 años. En la literatura esotérica, la joya es depositaria de poderes extraordinarios, como el de propiciar las habilidades telepáticas.


Origen atlante
Mitchell-Hedges fue quien primero llamó la atención sobre las calaveras de cristal. Dejó escrito en su autobiografía, Danger my ally (El peligro, mi aliado. 1954), que los científicos habían concluido que la de Lubaantun tenía 3.600 años y había exigido a sus creadores 150 años de trabajo, “frotando con arena un inmenso bloque de cristal de roca hasta que finalmente emergió el cráneo perfecto”. En 1970, el restaurador de arte Frank Dorland aseguró, tras un análisis en los laboratorios de Hewlett-Packard, que la pieza había sido tallada en contra del eje natural del cuarzo y que no presentaba huellas de herramientas metálicas. Creía, como el explorador, que era de origen atlante y que se habían tardado 300 años en tallarla.


Mitchell-Hedges y su hija mantuvieron hasta el final -Anna falleció en el año 2007 cumplidos los 100- que el cráneo tenía poderes sobrenaturales. En su web se cuentan hechos sorprendentes, como lo que le sucedió a un periodista cuando entrevistaba al aventurero en su castillo. En un momento de la conversación, el reportero se excusó para ir al baño. Tardaba tanto en volver que Anna y su padre fueron en su busca. Se lo encontraron en otra habitación, con la calavera de cristal en las manos, paralizado. Cuando Mitchell-Hedges le quitó la reliquia, el hombre se derrumbó. En otra ocasión, Dennis Conan Doyle, hijo del creador de Sherlock Holmes, cenaba en el castillo cuando dijo que sentía un gran poder procedente de la pieza. Anna y su padre le retaron a demostrarlo. Escondieron el cráneo en un cuarto y le animaron a encontrarla guiado por la energía que decía captar. Conan Doyle acertó a la primera dónde estaba la joya.

Los aficionados a lo paranormal han achacado a la calavera cambios de color vinculados a las posiciones de los planetas, poderes curativos, la visión de imágenes en las cuencas de sus ojos, la captación de sonidos y de olores extraños… Todo ha apuntado desde su descubrimiento a un origen misterioso de la reliquia, que no sólo tendría poderes sobrenaturales, sino que, además, no sería única, como advierte la leyenda maya. Hay varias calaveras parecidas repartidas por el mundo, entre las que destacan la del Museo Británico, la del Museo de Quai Branly de París, la de ET -llamada así por sus grandes cuencas oculares-, Max -que está en una colección privada en Texas- y la de la Institución Smithsoniana, que pesa 14 kilos.


Análisis científicos
La ciencia ha aprendido en los últimos años mucho de los cráneos de cuarzo. El del Museo Británico ya no está catalogado como “probablemente azteca, de entre 1300 y 1500″, como ocurría hasta mediados de los años 90. El microscopio electrónico vio en él en 1996 huellas de torno de joyero, una herramienta desconocida en la América precolombina. Así que ahora la pieza está etiquetada como “probablemente europea, del siglo XIX”. Se cree que fue tallada en Alemania. A la calavera de la Institución Smithsoniana también se atribuyó en 1992 un origen reciente y un estudio publicado en mayo pasado ha revelado que para hacerla se usó como abrasivo carburo de silicio, compuesto químico que no se sintetizó hasta la década de 1890. Los arqueólogos siempre han pensado que ninguna de estas joyas es de factura precolombina.


A día de hoy no hay constancia siquiera de que la Calavera del Destino fuera descubierta en Lubaantun. Durante años, se sospechó que Mitchell-Hedges la enterró en la ciudad maya para que la encontrara su hija como regalo de cumpleaños. Sin embargo, tampoco hay ninguna certeza de que Anna estuviera alguna vez en Honduras Británica. Al contrario. Ni la joven ni la calavera aparecen en ninguna de las fotos tomadas por Lilian Mabel Alice, fotógrafa que inmortalizaba los hallazgos del aventurero, lo que ha llevado a los expertos a concluir que todo el episodio es una ficción.

Las pruebas documentales apuntan a que Mitchell-Hedges pagó por la joya 400 libras en 1944 a un tal Sydney Burney, que ya en 1936 era su propietario y que en 1943 la había intentado subastar en Sotheby’s, en Londres. El análisis de Hewlett Packard demostró que el cráneo y la mandíbula procedían del mismo trozo de cuarzo; pero nada más. Y la leyenda maya de los trece cráneos de cristal, historia en la que se basó George Lucas para la última aventura del arqueólogo más famoso, es una de tantas invenciones de la literatura paranormal, equiparable a las historias sobre máquinas voladoras que han difundido algunos autores como traducción de inscripciones antiguas que en realidad nadie ha descifrado.
 

Fuente TNC

viernes, 8 de noviembre de 2013

Leviatán – Amo Demonio de Los Océanos


Considerado como uno de los “Siete Príncipes del Infierno”, Leviatán es para muchos interpretes una forma simbólica del mismo Satanás. Él es el “Dragón que está en el mar” del que habló el profeta Isaías , la Serpiente Antigua, el terrible “Amo Demonio de los Océanos” referido en el Diccionario Infernal de Collin de Plancy…
Leviatán (לִוְיָתָן: “torneado”, “en espiral”; pronunciado como “Livyatan” en hebreo estándar y como “Liwyatan” en hebreo tiberiano), asociado y a veces hasta visto como un sinónimo del mismo Satanás, es también una bestia marina del Antiguo Testamento y de la tradición judía. Pese a que en hebreo moderno su nombre simplemente significa “ballena” y pese a ser considerado una mera bestia bíblica por ciertos intérpretes, “Leviatán” ha sido y será siempre un nombre que en el imaginario popular y en la mente de algunos expertos traiga consigo cuestiones relacionadas con El Mal y los demonios.
En el Cristianismo, Leviatán es usualmente considerado como una forma de Satanás, asociación que en gran parte se debe a que la expresión “serpiente antigua” se vincula con ambos nombres.
Algunos intérpretes han sugerido que Leviatán es un símbolo de la Humanidad que se opone a Dios; en este lineamiento teórico, también han dicho que las bestias del Libro de Daniel y del Apocalipsis son en realidad seres metafóricos.
Por otra parte y en base a muchos pasajes del Antiguo Testamento, Leviatán ha pasado a ser una representación de las naciones —Asiria y Egipto, por ejemplo— en guerra contra Israel, por lo que en un segundo plano simbólico Leviatán podría representar al Demonio al poderse interpretar a Israel como el Pueblo de Dios.
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Leviatán en la Biblia
El nombre “Leviatán” aparece varias ocasiones dentro de la Biblia:
  • Isaías 27:1: Este pasaje, al ser vinculado con la descripción que el Génesis hace de Satanás como una serpiente tentadora, ha sido en gran parte el que ha dado origen a la figura del Demonio como el Gran Dragón, como la Gran Serpiente, como Leviatán…En efecto, a diferencia de otros pasajes bíblicos en que “Leviatán” parece ser solo el nombre con el que se alude a una gran bestia, aquí sí resulta claro que alude al Demonio (al menos simbólicamente), sobre todo teniendo en cuenta que el contexto del pasaje bíblico es un contexto apocalíptico. Por ello sirve citar no solamente Isaías 27:1 sino también Isaías 26:21. Citando ambos pasajes (que en la biblia está uno luego del otro) se tiene este texto revelador: ‹‹Porque el Señor sale de su morada/para pedir cuenta de su iniquidad/a los habitantes de la tierra:/la tierra pondrá al descubierto la sangre derramada/y ya no cubrirá a sus muertos./Aquel día, el Señor castigará con su espada bien templada,/a Leviatán, la Serpiente huidiza,/a Leviatán, la Serpiente tortuosa,/y matará al Dragón que está en el mar.››
  • Salmos 74: 13, 14 y Salmos 104: 25, 26: En el primer pasaje se habla de que el Señor aplastó las cabezas de Leviatán y se las dio de alimento a las fieras del desierto, mientras que en el segundo se dice que creó al Leviatán para jugar con él y se presenta al Leviatán como una bestia marina. Hay quienes han interpretado que el primer pasaje alude a Leviatán como el Demonio pero aquello carece de sentido si se tiene en cuenta que, a diferencia de en el texto de Isaías, en Salmos 74: 13, 14 el Señor ya ha aplastado las cabezas de Leviatán, ya lo ha derrotado, siendo que supuestamente —y en concordancia con el Nuevo Testamento— es en el Día del Juicio (tal y como sale en Isaías) cuando el Demonio será definitivamente derrotado. Ahora, el pasaje de Isaías también se puede interpretar como una referencia a lo que será (aún no ocurría en tiempos de Isaías) la liberación de los israelitas en Egipto; y, partiendo de eso, la interpretación que se ha hecho de Salmos 74: 13, 14 sería coherente con Isaías en tanto que se habría escrito luego de acontecida la liberación de los israelitas en Egipto; ya que, según se ve en el libro del profeta Ezequiel, a Faraón se lo nombra como un gran monstruo marino tendido en el Nilo, monstruo que será abandonado a las bestias y les servirá como alimento, tal y como luego el Salmo 74: 13, 14 muestra que se cumplió. De ese modo queda claro como las interpretaciones concuerdan si se ve los pasajes como aludiendo al hecho histórico del éxodo israelita; mas, si se intenta ver a los pasajes como aludiendo a la derrota del Demonio, la interpretación solo funciona con el texto de Isaías y resulta forzada en el caso de los Salmos. Por otra parte, en lo que respecta a Salmos 104: 25, 26, a Leviatán allí simplemente se le nombra como monstruo marino, no tiene sentido postular que represente al Demonio antes de pelearse con Dios ya que ese “Leviatán que tu formaste para jugar con él” va precedido de un “Allí está el mar, grande y dilatado, donde se agitan, en número incontable, animales grandes y pequeños” y, por ende, el contexto indica con toda claridad que Leviatán es solo una bestia entre todos esos animales “grandes y pequeños”.
  • Job 41: Algunos eruditos han dicho que el extenso pasaje de Job alude al cocodrilo, lo cual en primera instancia parecería tener sentido si tenemos en cuenta que el Leviatán de Job habita en el agua, tiene escamas, piel dura e hileras de colmillos. No obstante, incluso en una versión bíblica tan actual como la Reina Valera 2000, el Leviatán de Job es presentado como un ser que no puede vencerse con armas humanas, que su sola visión espanta, que es rey entre los soberbios y que escupe fuego. Entonces: ¿existe alguna especie de cocodrilo que escupa fuego? Evidentemente no, de allí que haya tenido tanto sentido la interpretación hasta hoy vigente de que la bestia referida por Job es el Leviatán-demonio que todos conocemos, un ser terrible de cuya boca “salen hachas de fuego, centellas de fuego proceden” (Job: 41:19, Reina Valera 2000).
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Leviatán en la tradición judía
Textos como el AvodaZara o el MoedKatan (ambos pertenecientes al Talmud) contienen pasajes vinculados a una leyenda judía en la
cual luego del Armagedón habrá un banquete donde solo entrarán “los justos”, un banquete en el que, bajo un gran lugar cuyo techo estará cubierto elegantemente por la piel del Leviatán, se comerá la carne de tres bestias míticas: el Leviatán (bestia marina), el Behemoth (bestia terrestre) y el Ziz (bestia aérea, ave gigante).
Vinculado a lo anterior, en el festival judío de Sucot existe un rezo en que al final el celebrante dice: “así pueda yo tener mérito en el año que viene para morar en el sukkah de la piel de Leviatán. El año próximo en Jerusalén”. Otro ejemplo aún más representativo es el del festival del Akmadut, festival donde se canta un himno en el que dice: “Leviatán y el buey Behemoth… Se engancharán el uno con el otro y comenzarán el combate, con sus cuernos, el Behemoth corneará con fuerza; el pez [Leviatán] saltará para confrontarlo con sus aletas, con poder. Su creador se les aproximará con su espada poderosa [y los matará a ambos]” y “…[…]…de la hermosa piel del Leviatán, Dios construirá los pabellones para abrigar al honrado, que comerá la carne del Behemoth [buey] y el Leviatán en medio de gran gozo y alegría, en un enorme banquete que será dado para ellos.”
En cierta línea de la tradición judía se cree que el Leviatán era un dragón andrógino que sedujo a Adán en su forma femenina y a Eva en su forma masculina.
Ciertos eruditos han dicho que el Leviatán, Behemoth y Ziz deben ser interpretados respectivamente como símbolos del agua, la tierra y el aire.
Por último, el Libro de Enoc (apócrifo para los católicos) nos presenta a Leviatán y a Behemoth como seres cuya descripción parece haber inspirado las interpretaciones de los eruditos que antes fueron mencionados. Dice el Libro de Enoc: ‹‹Y en ese día se separarán dos monstruos, una hembra llamada Leviatán, que morará en el abismo sobre donde manan las aguas, y un macho llamado Behemot, y ocupará con sus pechos un desierto inmenso llamado Dandain››
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El demonio Leviatán
Se cree que, antes de caer, Leviatán pertenecía a la orden de los Serafines, la primera jerarquía angélica de entre las nueve existentes. Así, Leviatán habría estado entre los “ángeles de la caridad”, entre los seres que están más cerca del Padre y que pasan la eternidad contemplando y disfrutando la belleza del Todopoderoso y cantándole a su gloria sempiterna mientras esparcen sus rayos de amor sobre la Creación.
En la demonología medieval algunos creían que Leviatán era un demonio acuático que intentaba tomar posesión de las almas y que resultaba muy difícil de expulsar mediante el rito exorcista. Otros simplemente lo veían como una imagen de Satanás.
Para Santo Tomás de Aquino, Leviatán era el demonio de la envidia y, de entre todos los habitantes del Averno, él era el primero en encargarse de castigar a los envidiosos.
Según el jesuita Peter Binsfeld, Leviatán es, dentro de los siete príncipes del infierno, el que representa[1] el pecado capital de los celos. Al menos así lo describe dentro de su De confessionibus maleficorum et sagarum, libro que es uno de los pilares de la demonología renacentista (fue publicado en 1589).
Más tarde, Sebastían Midhaelis habría de dividir a la elite de los demonios en tres categorías, poniendo ocho demonios en la primera, cinco en la segunda y tres en la tercera. Allí Leviatán sería situado en la primera categoría como un demonio caracterizado por atacar las creencias religiosas, por inducir al paganismo, al ateísmo, al escepticismo arreligioso…
Dentro de todo lo que se ha dicho sobre Leviatán hay algo de suma importancia en tanto que supuestamente fue dicho por un demonio…De esto nos habló el Padre Sebastien Michaelis en sus escritos sobre el caso de posesión de la hermana Madeleine, acaecido en 1647 dentro del convento de Louviers en Aix-en-Provence. Ahí, Sebastien Michaelis nos cuenta que, en el contexto de los exorcismos, el demonio Bablerith (uno de los tantos demonios que poseían a la monja de dieciocho años) soltó los nombres de los otros demonios que poseían a la monja, dentro de los cuales estaba Leviatán, demonio que, según dijo Balberith, tendría de enemigo especial a San Pedro, se encargaría de incitar a los hombres a cometer sacrilegios y sería el gran enemigo de los santos.
Ya casi dentro de lo que es la actual demonología, en su Diccionario Infernal publicado en 1863, Collin de Plancy nos presentará al alto mando infernal dividido en cinco grupos: el primero, de príncipes y altas dignidades; el segundo, el de los llamados “ministros de despacho”; el tercero, el de embajadores; el cuarto, el de los encargados de impartir la justicia en el infierno; y el quinto, el de los encargados de las distintas funciones dentro de la gran mansión llamada “Casa de los Príncipes”. Dentro de todas esas divisiones Leviatán se encuentra en el grupo de los ministros de despacho y ocupa la función de Gran Almirante, dirigiendo la Armada del Infierno y siendo así mismo el “Amo Demonio de los Océanos” y el “Rey de las Bestias”, títulos de los cuales el primero comporta la cualidad de que Leviatán no puede ser lastimado por arma humana alguna cuando se materializa.
Finalmente, de acuerdo a La Biblia Satánica de Antón Szandor LaVey, Leviatán es, dentro de los llamados “Cuatro Príncipes de la Corona del Infierno”[2], aquel que representa al elemento del agua y gobierna el Oeste en el infierno y en la Tierra (en tanto zona que sufre influencias demoníacas). Al pertenecerle el elemento del agua, Leviatán es asociado con la vida y la creación y, en el marco de los rituales satánicos, se lo representa con un cáliz. La Iglesia de Satanás usa, para representar a Leviatán, las cinco letras hebreas de “לִוְיָתָן” dispuestas en las cinco puntas del Sello de Baphomet. Las letras deben ser leídas en orden de las manecillas del reloj, comenzando desde la que está en la punta que señala hacia el sur: el nombre se lee como “LVITHN” y significa “Leviatán”.

miércoles, 16 de enero de 2013

Yeti - El abominable hombre de las nieves


Supuesta foto de un Yeti tomada en el valle de Langsisa en Nepal, el ejemplar tenía una altura de 2 metros y 150 Kg de peso.
Yeti - El abominable hombre de las nieves

El yeti es un ser bípedo conocido en toda la cordillera del Himalaya. En el Tíbet recibe el nombre de metoh kangmi. Camina ligeramente inclinado hacia delante. Tiene todo el cuerpo cubierto de pelo lacio y fuerte, salvo la cara, de piel blanca o rojiza; el pelaje es más corto en el pecho y por debajo de las rodillas. La cabeza es ovalada y puntiaguda y está adornada con una cresta de pelo. Tiene la frente pronunciada, los ojos hundidos y las mandíbulas muy fuertes. El cuello y la espalda son anchos y musculosos. Los brazos llegan hasta las rodillas y las piernas son fuertes y arqueadas. Los pies, anchos, están cubiertos de pelo. Desprende un olor característico, fuerte y nauseabundo. Tiene costumbres nocturnas y rehuye al hombre. Su aullido se parece al graznido de la gaviota. De acuerdo con los rastros de huellas que se han observado y fotografiado en varias ocasiones, el dedo gordo del pie, que se separa ligeramente hacia un lado, queda hacia el interior, lo que significa que el yeti es un primate, y no un oso como se ha propuesto en ocasiones, puesto que en éste, el dedo más grueso es el quinto. A veces el segundo dedo es también bastante grueso, y los restantes son muy pequeños.
Su comportamiento es también típico de un primate: enseña los dientes como forma de intimidación, se rasca nerviosamente, destruye cosas con violencia y manifiesta su cólera saltando rítmicamente en el sitio y arrancando manojos de hierba.
De las observaciones directas se deduce que es un animal omnívoro: se le ha visto devorar pequeños mamíferos, líquenes, frutas y bayas, e incluso chocolate y galletas robados a los alpinistas.
El análisis de los excrementos que se han encontrado junto a los rastros confirma estas observaciones: contienen materia vegetal, huesos de pequeños mamíferos y aves, y restos de grandes insectos. Además, se han descubierto en esos excrementos tres nuevas especies de parásitos intestinales, lo que sugiere que su huésped es una especie desconocida.
Abominable Hombre de las Nieves

Abominable hombre de las nieves es un nombre muy poco apropiado para el yeti: no es abominable, sino más bien tímido; habita en los espesos bosques de rododendros del Himalaya, y sólo ocasionalmente atraviesa las laderas y los valles nevados (parece ser que para alimentarse de un musgo salino que crece en las rocas de las morrenas glaciares); y probablemente no sea un hombre.
El zoólogo Bernard Heuvelmans lo ha bautizado con el nombre de Dinanthropoides nivalis.

Existen al menos dos tipos de yeti, que pueden ser especies diferentes, razas geográficas o individuos de distinta edad o sexo de una misma especie. Además, entre las centenas de testimonios sobre seres bípedos de la región, algunos, como el mi gö tibetano, corresponden a verdaderos hombres salvajes, que tienen un área de distribución mucho más amplia, puesto que se extienden por las zonas montañosas de toda Asia.

Las fotos de esta criatura son escasas y de mala calidad, es un ser extremadamente tímido.
El gran yeti, llamado dzu-teh (chuti) por los sherpas, mide entre 2 y 2,75 metros de altura. Tiene las cejas prominentes. Su pelaje está formado por dos capas: una interna, espesa, de pelo corto rojizo, y otra más suelta, formada por largos pelos grisáceos, pardos o negros. El ADN de una muestra de largos pelos negros recogida en Bután han sido analizada en 2001 en el Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Oxford, con el resultado de que no se ha podido identificar el animal del que procede. Sus huellas miden más de 30 centímetros.

La curiosa forma de sus huellas, parece que tiene el segundo y tercer dedos unidos demuestra que no pertenece a ninguna especie conocida u oso gigante.
Tiene una fuerza descomunal: Existe un testimonio de una pastora que fue atacada y arrojada a un torrente por un gran yeti, que posteriormente rompió la nuca de un yak, le abrió el vientre y devoró el hígado (exactamente igual que los sasquatch de Norteamérica hacen con los ciervos). Vive entre los 3000 y los 4000 metros en el Tíbet y el norte de Nepal, Sikkim y Bután (aunque posiblemente sea el mismo primate gigante que, con distintos nombres, es conocido en el sur de China y por todo el sudeste asiático). Al parecer, dos lamaserías del Tíbet conservan ejemplares momificados de este animal. Probablemente está emparentado con Gigantopithecus, un enorme simio antropoide terrestre de más de 2 metros de altura (conocido sólo por sus dientes y algunos fragmentos de mandíbula descubiertos en la India, Vietnam y China), desaparecido en el pleistoceno medio, hace unos 400.000 años.
El pequeño yeti, llamado yeh-teh o mi-teh (mitre) por los sherpas, es rechoncho y de la talla de un hombre, o algo menor, entre 1,4 y 1,7 metros. Su pelaje es espeso, de color rojizo; algunos pelos, analizados en el Museo de Historia Natural de París, han sido identificados como pertenecientes a un primate desconocido, emparentado con el orangután [Pongo pygmaeus]. Tiene las mejillas cubiertas de pelo marrón, la nariz chata, los labios anchos y los dientes largos. Las manos son grandes. Sus huellas, de aspecto humano, miden unos 25 centímetros de largo por 12 de ancho y tienen 4 ó 5 dedos. (Es posible que los dedos segundo y tercero estén unidos y en las huellas parezcan, como se ha dicho más arriba, un sólo dedo muy grueso.) Aunque generalmente es bípedo, cuando huye corre a cuatro patas.
Según los montañeses tibetanos, existe un tercer tipo de yeti, al que llaman nyalmo o mi-chen-po. Es un gigante carnívoro, antropófago, de 4 a 5 metros de altura, que habita en cuevas inaccesibles por encima de los 4000 metros y se desplaza en grupos. De estos titanes existen pocos testimonios, pero parece ser que también se han encontrado sus huellas, de 45 a 60 centímetros de longitud.

Supuesto fragmento de craneo de un Yeti.

Estas reliquias son guardadas en un templo del Nepal donde se las trata como objetos de culto.

Se puede comprobar el gran tamaño.

Las reliquias llevan siglos en los templos.
Un último detalle: en la India, la región del monte Everest, donde no vive ninguna especie conocida de primate, se llama Mahalangur Himal, las montañas de los grandes monos.

martes, 13 de noviembre de 2012

La Leyenda de los Volcanes



Las huestes del Imperio azteca regresaban de la guerra.
Pero no sonaban ni los teponaxtles ni las caracolas, ni el huéhuetl hacía rebotar sus percusiones en las calles y en los templos. Tampoco las chirimías esparcían su aflautado tono en el vasto valle del Anáhuac y sobre el verdiazul espejeante de los cinco lagos (Chalco, Xochimilco, Texcoco, Ecatepec y Tzompanco) se reflejaba un menguado ejército en derrota. El caballero águila, el caballero tigre y el que se decía capitán coyote traían sus rodelas rotas y los penachos destrozados y las ropas tremolando al viento en jirones ensangrentados.
Allá en los cúes y en las fortalezas de paso estaban apagados los braseros y vacíos de tlecáxitl que era el sahumerio ceremonial, los enormes pebeteros de barro con la horrible figura de Texcatlipoca el dios cojo de la guerra. Los estandares recogidos y el consejo de los Yopica que eran los viejos y sabios maestros del arte de la estrategia, aguardaban ansiosos la llegada de los guerreros para oír de sus propios labios la explicación de su vergonzosa derrota.
Hacía largo tiempo que un grande y bien armando contingente de guerreros aztecas había salido en son de conquista a las tierras del Sur, allá en donde moraban los Ulmecas, los Xicalanca, los Zapotecas y los Vixtotis a quienes era preciso ungir al ya enorme señorío del Anáhuac. Dos ciclos lunares habían transcurrido y se pensaba ya en un asentamiento de conquista, sin embargo ahora regresaban los guerreros abatidos y llenos de vergüenza.
Durante dos lunas habían luchado con denuedo, sin dar ni pedir tregua alguna, pero a pesar de su valiente lucha y sus conocimientos de guerra aprendidos en el Calmecac, que era así llamada la Academia de la Guerra, volvían diezmados, con las mazas rotas, las macanas desdentadas, maltrechos los escudos aunque ensangrentados con la sangre de sus enemigos.
Venía al frente de esta hueste triste y desencantada, un guerrero azteca que a pesar de las desgarraduras de sus ropas y del revuelto penacho de plumas multicolores, conservaba su gallardía, su altivez y el orgullo de su estirpe.
Ocultaban los hombres sus rostros embijados y las mujeres lloraban y corrían a esconder a sus hijos para que no fueran testigos de aque retorno deshonroso.
Sólo una mujer no lloraba, atónita miraba con asombro al bizarro guerrero azteca que con su talante altivo y ojo sereno quería demostrar que había luchado y perdido en buena lid contra un abrumador número de hombres de las razas del Sur.
La mujer palideció y su rostro se tornó blanco como el lirio de los lagos, al sentir la mirada del guerrero azteca que clavó en ella sus ojos vivaces, oscuros. Y Xochiquétzal, que así se llamaba la mujer y que quiere decir hermosa flor, sintió que se marchitaba de improviso, porque aquel guerrero azteca era su amado y le había jurado amor eterno.
Se revolvió furiosa Xichoquétzal para ver con odio profundo al tlaxcalteca que la había hecho su esposa una semana antes, jurándole y llenándola de engaños diciéndole que el guerrero azteca, su dulce amado, había caído muerto en la guerra contra los zapotecas.
--¡Me has mentido, hombre vil y más ponzoñoso que el mismo Tzompetlácatl, - que así se llama el escorpión-; me has engañado para poder casarte conmigo. Pero yo no te amo porque siempre lo he amado a él y él ha regresado y seguiré amándolo para simpre!
Xochiquétzal lanzó mil denuestos contra el falaz tlaxcalteca y levantando la orla de su huipil echó a correr por la llanura, gimiendo su intensa desventura de amor.
Su grácil figura se reflejaba sobre las irisadas superficies de las aguas del gran lago de Texcoco, cuando el guerrero azteca se volvió para mirarla. Y la vio correr seguida del marido y pudo comprobar que ella huía despavorida. Entonces apretó con furia el puño de la macana y separándose de las filas de guerreros humillados se lanzó en seguimiento de los dos.
Pocos pasos separaban ya a la hermosa Xochiquétzal del marido despreciable cuando les dio alcance el guerrero azteca.
No hubo ningún intercambio de palabras porque toda palabra y razón sobraba allí. El tlaxcalteca extrajo el venablo que ocultaba bajo la tilma y el azteca esgrimió su macana dentada, incrustada de dientes de jaguar y de Coyámetl que así se llamaba al jabalí.
Chocaron el amor y la mentira.
El venablo con erizada punta de pedernal buscaba el pecho del guerrero y el azteca mandaba furioso golpes de macana en dirección del cráneo de quien le había robado a su amada haciendo uso de arteras engañifas.
Y así se fueron yendo, alejándose del valle, cruzando en la más ruda pelea entre lagunas donde saltaban los ajolotes y las xochócatl que son las ranitas verdes de las orillas limosas.
Mucho tiempo duró aquél duelo.
El tlaxcalteca defendiendo a su mujer y a su mentira.
El azteca el amor de la mujer a quien amaba y por quien tuvo arrestros para regresar vivo al Anáhuac.
Al fin, ya casi al atardecer, el azteca pudo herir de muerte al tlaxcalteca quien huyó hacia su país, hacia su tierra tal vez en busca de ayuda para vengarse del azteca.
El vencedor por el amor y la verdad regresó buscando a su amada Xochiquétzal.
Y la encontró tendida para siempre, muerta a la mitad del valle, porque una mujer que amó como ella no podía vivir soportando la pena y la vergüenza de haber sido de otro hombre, cuando en realidad amaba al dueño de su ser y le había jurado fidelidad eterna.
El guerrero azteca se arrodilló a su lado y lloró con los ojos y con el alma. Y cortó maravillas y flores de xoxocotzin con las cuales cubrió el cuerpo inanimado de la hermosa Xochiquétzal. Corono sus sienes con las fragantes flores de Yoloxóchitl que es la flor del corazón y trajo un incensario en donde quemó copal. Llegó el zenzontle también llamado Zenzontletole, porque imita las voces de otros pajarillos y quiere decir 400 trinos, pues cuatrocientos tonos de cantos dulces lanza esta avecilla.
Por el cielo en nubarrones cruzó Tlahuelpoch, que es el mensajero de la muerte.
Y cuenta la leyenda que en un momento dado se estremeció la tierra y el relámpago atronó el espacio y ocurrió un cataclismo del que no hablaban las tradiciones orales de los Tlachiques que son los viejos sabios y adivinos, ni los tlacuilos habían inscrito en sus pasmosos códices. Todo tembló y se anubló la tierra y cayeron piedras de fuego sobre los cinco lagos, el cielo se hizo tenebroso y las gentes del Anáhuac se llenaron de pavura.
Al amanecer estaban allí, donde antes era valle, dos montañas nevadas, una que tenía la forma inconfundible de una mujer recostada sobre un túmulo de flores blancas y otra alta y elevada adoptando la figura de un guerrero azteca arrodillado junto a los pies nevados de una impresionante escultura de hielo.

Las flores de las alturas que llamaban Tepexóchitl por crecer en las montañas y entre los pinares, junto con el aljófar mañanero, cubrieron de blanco sudario las faldas de la muerta y pusieron alba blancura de nieve hermosa en sus senos y en sus muslos y la cubrieron toda de armiño.
Desde entonces, esos dos volcanes que hoy vigilan el hermoso valle del Anáhuac, tuvieron por nombres Iztaccihuatl que quiere decir mujer dormida y Popocatepetl, que se traduce por montaña que humea, ya que a veces suele escapar humo del inmenso pebetero.
En cuanto al cobarde engañador tlaxcalteca, según dice también esta leyenda, fue a morir desorientado muy cerca de su tierra y también se hizo montaña y se cubrió de nieve y le pusieron por nombre Poyauteclat, que quiere decir Señor Crepuscular y posteriormente Citlaltepetl o cerro de la estrella y que desde allá lejos vigila el sueño eterno de los dos amantes a quienes nunca podrá ya separar.
Eran los tiempos en que se adoraba al dios Coyote y al Dios Colibrí y en el panteón azteca las montañas eran dioses y recibían tributos de flores y de cantos, porque de sus faldas escurre el agua que vivifica y fertiliza los campos.
Durante muchos años y poco antes de la conquista, las doncellas muertas en amores desdichados o por mal de amor, eran sepultadas en las faldas de Iztaccihuatl, de Xochiquétzal, la mujer que murió de pena y de amor y que hoy yace convertida en nívea montaña de perenne armiño.

martes, 23 de octubre de 2012

La bestia de Gévaudan

Crónica de los crímenes de un monstruo real

La bestia - desconocido
La bestia - desconocido
En muchas ocasiones sucede que alguien o algo no cuadra mucho con el lugar donde se encuentra y, en ocasiones puede llegar a ser verdaderamente terrorífico.
En Francia corría la primavera del año 1764. Se trataba de la antesala de la Revolución Francesa y los ánimos se encontraban al rojo vivo y se respiraba un ambiente enrarecido propiciado por la precaria situación de la clase baja francesa y el creciente odio hacia la institución de la monarquía.
Las gentes de Gévaudan vivían preocupadas en sus quehaceres diarios bajo el yugo de la nobleza cuando una serie de ataques encadenados sembró el terror en los corazones de aquellos campesinos.

Primeras víctimas de la bestia

La primera constancia que se tiene del ataque no sirvió, sin embargo, para que se le diese importancia al hecho.
Se cuenta que una joven pastorcita fue atacada por un ser de monstruosas dimensiones. Afortunadamente, la chica consiguió escapar y dio cuenta a loas autoridades las cuales, lejos de tomar cartas en el asunto, olvidaron el tema.
Unos días más tarde, la joven Jeanne Boulet, es encontrada semidevorada por un animal. Empieza así la lucha a vida o muerte entre la bestia y los habitantes del área de Gévaudan.

Un ser monstruosamente grande y fiero

Los habitantes de esta región ya no dudan de la existencia de lo que ellos llaman "la bestia". Sin embargo, y aunque las víctimas mortales se suceden por todos los confines de la comarca, no se tienen descripciones fidedignas que den una idea aproximada del ser al que se enfrentan.
Durante tres largos años, la bestia campa a sus anchas sembrando el pánico por doquier y llenando los cementerios con los restos de sus víctimas y, pronto, la fantasía de los campesinos se dispara.
Personas que han tenido la enorme fortuna de escapar de sus garras describen a este ser como un animal del tamaño de un burro de color cobrizo dotado de una agilidad tremenda y armado con grandes fauces y garras.

Batidas para acabar con la bestia

Debido a la situación, el rey Luis XV, decide mandar varios escuadrones de Dragones, un grupo de élite, con la esperanza de acabar con el sufrimiento de sus súbditos.
Pronto comprueban que aquel animal, además de fiero, es tremendamente escurridizo, burlando siempre a sus captores.
Ante el fracaso, el rey decide ofrecer suculentas recompensas para quien cace al monstruo. Acuden a la llamada cazadores de diferentes partes de Francia e incluso de fuera de ella, sin lograr resultados positivos.

El demonio se pasea por Gévaudan

En vista de las cacerías fallidas, los párrocos empiezan a utilizar sus sermones para tratar de explicar aquellos sucesos. Creen sinceramente que el diablo ha subido desde los infiernos para castigar a los pecadores. Se llegan a ordenar rezos públicos para tratar de apaciguar a Satanás.
Mientras tanto, las batidas merman a los lobos de la zona debido a la caza indiscriminada que sufren.

La farsa del Rey

En 1765, Antoine Beauterne, hombre de confianza del mismísimo rey consigue capturar un gran ejemplar de lobo que, según asegura, se trata de la bestia.
Él mismo se encarga de disecar la pieza y se sirve de sus trucos de taxidermista para aumentar tanto el tamaño como la fiereza del animal.
La bestia es expuesta en Versalles para asombro del monarca. Beauterne es agasajado y condecorado y parece que, al fin, las muertes han cesado en Gévaudan.
Sin embargo, en marzo de 1766, las muertes brotan de nuevo descubriéndose que la bestia de Beauterne no es más que un fraude.

El verdadero fin del monstruo

Jean Chastel, un cazador experimentado, lleva tres balas de plata que se han hecho fundiendo medallas de la Virgen.
En junio de 1767, después de que un niño muriese a manos de la bestia, se organiza una batida en el bosque de Teynàzere. La leyenda cuenta que Chastel recita oraciones a la Virgen mientras acecha a su presa, la cual acude a su encuentro en campo abierto. Chastel abre fuego y acaba así con la bestia.
Según la documentación recopilada por el párroco Francois Fabre en 1901, se contabilizan 70 vícitmas mortales más 27 heridos en el haber de este animal.

El misterio sigue aún hoy

¿Qué clase de animal era? La autopsia realizada en aquella época demostró que se trataba de un enorme lobo de unos 65 kilos de peso. El esqueleto de este animal estuvo expuesto en el Museo de Ciencias Naturales de París hasta que se destruyó a causa del incendio de 1830.
No se sabe realmente qué fue aquella bestia. Pudo ser un lobo, pero otras hipótesis apuntan a que se trataba de un león traído de África o, según parece la más acertada, que se tratase de un híbrido, un cruce entre dos especies dando como resultado este ser monstruoso.
La comarca francesa de Gévaudan sigue recordando aquellos días oscuros y nadie duda de que, la bestia, no fue ninguna leyenda.

FUENTE



Se Feliz.

lunes, 1 de octubre de 2012

Los trabajos de Hércules.


           El primer trabajo que Euristeo ordena a Hércules es traerle la piel del león de Nemea.
        Hércules se pone en camino hacia Nemea, que está a unos veinte kilómetros de Tirinto, y llegado a Cleonas se aloja en casa de un trabajador llamado Molorco, a quien ve dispuesto a ofrecer un sacrificio a Zeus Salvador.
         Hércules le disuade de hacer entonces el sacrificio, convenciéndole de que espere treinta días, al término de los cuales si Hércules regresa vencedor debía Molorco ofrecer en efecto el sacrificio a Zeus Salvador, y en caso de que Hércules pereciese en el intento, ofrecérselo al propio Hércules en calidad de héroe. A continuación se encamina a los parajes frecuentados por el león, a quien encuentra, y empieza por dispararle sus flechas, no sabiendo que la fiera era invulnerable. Pero a ver que las flechas le rebotaban en la piel, lo persigue con la maza acorralándole en una cueva que tenía dos salidas; después de cegar una de ellas penetra en la cueva, y pasándole el brazo por el cuello lo ahoga o estrangula. Se dispone después a desollarlo, cosa que no consigue hasta que se le ocurre hacer el primer desgarro con las propias uñas de la fiera.
         Hércules regresa a casa de Molorco, llevando la piel del león, precisamente el último día del plazo convenido y cuando ya Molorco se disponía a ofrecerle el sacrificio como héroe; juntos, entonces, ofrecen el sacrificio a Zeus Salvador. A continuación Hércules lleva la piel del león a Euristeo, quien es presa de tal pavor, que ordena que en lo sucesivo Hércules se quede en las afueras de la ciudad y espere allí las órdenes referentes a los subsiguientes y sucesivos trabajos, que él le dará por mediación del heraldo Copreo, mientras él, por su parte, Euristeo, se encierra en una tinaja que manda poner en un sótano, para encontrarse así a cubierto y resguardado de Hércules y de las fieras que él mismo le manda traer, muertas unas, vivas otras. Euristeo es, así, el gran cobarde de la mitología hercúlea, figura odiosa en todo caso, aunque esta odiosidad pudiera mitigarse por ser el instrumento de Hera.
           Por mediación, pues, de Corpeo ordena Euristeo a Hércules el segundo trabajo, consistente en dar muerte a la Hidra en Lerna.
         Hércules monta en un carro conducido por su fiel sobrino Iolao, y llega a las inmediaciones de Lerna, y precisamente junto a la fuente Amimone, donde se encontraba el escondrijo de la Hidra. La obliga a salir de su escondite arrojándole flechas encendidas, y con la maza le corta las cabezas, pero sin lograr ventaja alguna, pues brotaban dos por cada una que cortaba. La Hidra se enrosca además en una de las piernas de Hércules, y por otra parte surge un cangrejo gigantesco, enviado por Hera, que como aliado de la Hidra ataca también a Hércules, quien llama por su parte como aliado a Iolao después de dar muerte al cangrejo. Iolao enciende parte del bosque inmediato, y con los tizones quema los cuellos de la Hidra impidiendo así que proliferen las cabezas. Hércules entonces le corta por fin la cabeza inmortal, la entierra colocando encima una pesada roca, abre en canal el cuerpo de la Hidra y sumerge sus flechas en la bilis de ésta, haciéndolas empaparse e impregnarse bien del veneno del monstruo. Esta operación es de consecuencias fatales y decisivas, pues en lo sucesivo las flechas de Hércules, gracias al veneno de la Hidra, producirán heridas necesariamente mortales para los mortales y necesariamente incurables para los inmortales, siendo causa del paso de dios a mortal del Centauro Quirón, de la muerte de la mayoría de los Centauros, y en especial de la del Centauro Neso, que traerá como consecuencia, algún tiempo después, la muerte del propio Hércules por el veneno de una de sus propias flechas; y andando el tiempo, la utilización de estas flechas en el sitio de Troya, imprescindible para la conquista de la ciudad, y en particular la muerte de Paris por una de ellas, disparada por Filoctetes. Así es, pues, como dio cima a Hércules a este segundo trabajo; pero Euristeo, alegando que no podía ser válido por no haberlo realizado Hércules solo sino con la ayuda de Iolao, lo excluye de la cuenta de los diez por él ordenados.
       
  El tercer trabajo que ordena Euristeo a Hércules es traer viva a Micenas la cierva de Cerinía, comúnmente llamada la cierva de los cuernos de oro. Pues bien, estaba esta cierva consagrada a Ártemis, y esa parece ser en el mito la causa que se le ordenara traerla viva, y de que, por añadidura, no quisiera tampoco Hércules herirla. La persigue, así, cuidadosamente, durando un año entero la persecución, hasta que al fin la captura, no sin embargo sin dispararle últimamente una flecha, en el momento en que la cierva estaba pasando el río Ladón; y cargándosela sobre los hombros la transporta a través de Arcadia en dirección a Micenas. Durante este viaje de retorno con la cierva a cuestas, se encuentra Hércules con Apolo y Ártemis; ésta le echa en cara su intento de dar muerte a un animal que le estaba consagrado, e intenta, a su vez, arrebatárselo a Hércules; pero éste se disculpa alegando la necesidad en que se encuentra de obedecer a Euristeo, con lo que la diosa se aplaca y le permite que se la lleve, como en efecto lo hace, logrando hacerla llegar viva a Micenas.
          
Otra vista espectacular del templo de Hércules en Agrigento, Sicilia, Italia
          
  
             Como cuarto trabajo ordena Euristeo a Hércules traer, también vivo, al jabalí del Erimanto, animal que devastaba la Psofide. Este trabajo es poco significativo o importante en sí mismo, pero célebre en cambio por un episodio accesorio, que es el siguiente. En su camino hacia el Erimanto (montaña de Arcadia) Hércules se hospeda en Fóloe, en casa del centauro Folo, hijo de Isleño y de una ninfa Melia. Folo ofrece a Hércules carne asada, mientras él mismo la toma cruda. Hércules pide vino, a pesar de su amabilidad (sólo él y Quirón son buenos entre los Centauros), le dice que le parece peligroso abrir el tonel que es propiedad común de los Centauros; pero Hércules insiste, Folo lo abre, y al olor del vino acuden los Centauros armados de rocas y abetos. Hércules rechaza a los dos primeros, Anquio y Agrio, con tizones encendidos, y a los demás los persigue a flechazo hasta el promontorio Malea, en el extremo Sur del Peloponeso. Los Centauros se amparaban detrás de Quirón, y una flecha lanzada contra uno de ellos, Élato, le atraviesa el brazo y va a clavarse en la rodilla de Quirón, causando enorme disgusto a Hércules, que corre a sacársela y le aplica un remedio que le proporciona el propio Quirón. Pero la herida era incurable por ser Quirón inmortal, y éste, agobiado por los terribles dolores que le producían, pide a Zeus que le haga morir para que cesen sus sufrimientos. Parecía esto imposible, pero se consigue gracias a la intervención de Prometeo, que se ofrece en lugar de Quirón.
           De los restantes Centauros, la mayoría de los que lograron escapar fueron acogidos por Posidón en un monte próximo a Eleusis; uno de los supervivientes, llamado Euritón, se refugia en Fóloe, y luego veremos como muere al fin también en manos de Hércules. Pero el más famoso de esos supervivientes es Neso, que llega al río Eveno, en Etolia, y allí permanecerá hasta que al fin lo aniquile igualmente Hércules, ya hacia el fin de la vida de éste. En cuanto a Folo, arranca de uno de los muertos una flecha y se pone a examinarla, maravillándose de que siendo tan pequeña pueda dar muerte a seres tan gigantescos como son ellos, los Centauros; pero mientras la está observando se le resbala de la mano, le cae en un pie y lo mata en el acto.
          Hércules en su regreso a Fóloe da honrosa sepultura al buen Centauro Folo, tras de lo cual parte por fin en busca del jabalí, lo persigue y acosa hasta hacerlo meterse en un paraje donde la nieve es muy profunda, estando ya el animal fatigado, lo captura a lazo, y lo lleva vivo a Micenas. Los dientes de este jabalí pretendían poseerlos, en época histórica, guardados en un templo de Apolo, los habitantes de Cumas.
           Como quinto trabajo recibe Hércules la orden de limpiar los establos del rey Augías sacando en un solo día todo el estiércol. Era Augías rey de la Élide, hijo ya sea del sol, ya de Posidón, ya de Forbante, y poseía enormes rebaños. A él se presenta Hércules, pero en lugar de manifestarle que viene por orden de Euristeo, se lo oculta, y pacta con él la limpieza de los establos en un solo día al precio de la décima parte del ganado. Augías accede a este pacto porque no cree a Hércules capaz de cumplirla así, pero como testigo del pacto actúa el propio hijo de Augías, Fileo. Hércules abre un canal en los cimientos del establo, y, desviando el curso de los ríos Alfeo y Peneo, logra hacerlos pasar por los establos y que su impetuosa corriente arrastre el estiércol, quedando así limpios en un solo día los establos. Pero Augías, que se ha enterado de lo que ha hecho por orden de Euristeo, se niega a entregarle el salario convenido, mostrándose dispuesto a acudir a juicio. En el juicio Fileo testimonia contra su padre y a favor de Hércules, por lo que Augías, encolerizado, los expulsa de su reino a los dos. Fileo va a establecerse a la isla de Duliquio. Hércules marcha por el momento a casa de Dexámeno, libera a la hija de éste, Mnesímaca, de la necesidad de casarse a viva fuerza con el Centauro Euritión, que a ello quería obligarla, dando muerte al Centauro.
Templo de Hércules en Agrigento, Sicilia, Italia
         En cuanto a la limpieza de los establos de Augías, este trabajo fue doblemente inútil para Hércules, pues si por una parte, como hemos visto, Augías se negó a pagarle el precio convenido, alegando que tenía que hacerlo de todos modos por estar al servicio de Euristeo, a su vez este se negó a darle validez, alegando que lo había hecho mediante contrato con Augías, por lo que, lo mismo que el segundo trabajo, quedó excluido de la cuenta; y son, así, los trabajos segundo y quinto los que, al no ser aceptados como válidos por Euristeo, dan lugar a que este exiga otros dos más en su lugar y a que resulten doce en total.
         El sexto trabajo ordenado por Euristeo fue ahuyentar a las aves del Estinfalo, lago de Arcadia rodeado de espesa selva, en las que se refugiaban, huyendo de los lobos, innumerables aves. No sabiendo Hércules como hacerlas salir de la espesura, le da Atenea unas castañuelas de bronce que a su vez había ella recibido de Hefesto. Las hace sonar, y las aves, espantadas, emprenden el vuelo; Hércules entonces las abate a flechazos.
          El séptimo trabajo consistió en traer vivo de Creta un toro que, según Acusilao, sería el que había transportado a la princesa Europa para llevarla a presencia de Zeus, se trataba del toro que hizo brotar del mar Posidón cuando Minos prometió sacrificar lo que del mar saliese; pues habiendo, en efecto, salido prodigiosamente un magnífico toro, Minos, admirado de su belleza, no quiso sacrificarlo, enviándolo a engrosar sus rebaños y sacrificando otro en su lugar; Posidón, irritado, hizo salvaje al toro, pero, sobre todo, se tomó contra Minos la refinada venganza de hacer que su esposa Pasifae, hija del sol, se enamorase del toro, y de manera tan perdida, que consiguió, gracias a la ayuda de Dédalo, llegar a la consumación de este amor bestial, concibiendo del toro el monstruo llamado Minotauro. Pues bien, de este toro monstruosamente amado por Pasifae es del que explícitamente dicen Diodoro e Higinio que fue el que Euristeo mando a Hércules traer. Hércules se presenta a Minos y le expone su misión; Minos le autoriza capturarlo si puede. Así lo hace Hércules, se lo lleva a Euristeo (cruzando el mar Egeo a lomos del toro según Diodoro), y, después de mostrárselo, lo deja suelto. El toro recorre el Peloponeso, atraviesa el Istmo y acaba por establecerse en el Ática, en Maratón, donde causa estragos y algún tiempo después lo matará Teseo en lo que será una de las más famosas hazañas de éste.
             El octavo trabajo consistió en traer a Micenas las yeguas antropófagas de Diomedes, rey de Tracia e hijo de Ares, poseedor de unas yeguas a las que había enseñado a alimentarse de la carne de sus huéspedes.
          Hércules parte acompañado de algunos voluntarios, y durante su viaje de ida hace alto en Feras de Tesalia, en el palacio del rey Admeto, a cuya esposa Alcestis libera de los brazos de la Muerte.
             Continúa este su viaje y al llegar a Tracia, al país de los Bístones, que eran los súbditos de Diomedes, fuerza la entrada a los establos y se lleva las yeguas en dirección al mar. Acuden los Bístones, con Diomedes a la cabeza, y entonces Hércules deja las yeguas al cuidado de su favorito Abdero, y él lucha con los Bístones, mata a muchos de ellos incluyendo al rey Diomedes, y pone en fuga a los restantes. Entretanto las yeguas habían devorado a Abdero; Hércules funda allí mismo la ciudad de Abdera, junto al sepulcro en el que entierra a su amigo, y lleva las yeguas a Euristeo. Éste las suelta, y las yeguas se encaminan al Olimpo, donde mueren a su vez devoradas por las fieras.
              Como noveno trabajo ordena Euristeo a Hércules que traiga el cinturón de Hipólita, reina de las Amazonas.


Templo de Hércules en Agrigento, Sicilia, Italia fotografiado desde el la estatua de Zeus no observable en la foto.
         
      
             Hércules se embarca, en compañía de aliados y voluntarios, y tras algunas escaramuzas en Paros (donde da muerte a cuatro hijos de Minos llamados Eurimedonte, Crises, Nefalión y Filolao y toma a su servicio, en compesación de dos de sus compañeros que habían sido asesinados por lo parios, a dos nietos de Minos, hijos de andrógeo, llamados Alceo y Esténelo) y en Misia (donde, en auxilio del rey Lico, combate a los Bébrices y da muerte al rey Migdon, hermano de Ámico, arrebatando a los Bébrices gran parte de su territorio, que regala a Lico, quien le da el nombre de Heraclea), arriba al país de las Amazonas, fondeando en Temiscira.
           Allí acude a visitarle a bordo la reina Hipólita, quien, después de enterarse por el propio Hércules del propósito que le ha traído, le promete darle el cinturón. Mas entretanto Hera, tomando la apariencia de una Amazona, se presenta ante la multitud de éstas y les da falsa noticia de que su reina ha sido hecha prisionera por los extranjeros; las Amazonas entonces se lanzan a caballo contra el navío. Hércules, creyendo que se trata de una emboscada previamente dispuesta, da muerte a Hipólita, le quita el cinturón, y luchando con las restantes Amazonas leva las anclas y se hace a la mar, arribando, no mucho después, a las costas de Troya.
                Al llegar Hércules, Troya se encontraba afligida por una calamidad sumamente parecida, aunque no en su origen, a la que en Etiopía había remediado Perseo al liberar a Andrómeda, pues también en Troya estaba la hija del rey, llamada Hesíone, encadenada a una roca para ser devorada por un monstruo marino; pero el origen de tal desgracia había sido la perfidia del rey Laomedonte contra los dioses Posidón y Apolo. Habían venido estos a Troya para ponerse al servicio de Laomedonte, ya fuera en figura humana y para probar a Laomedonte, ya sin disimular su condición de dioses y como castigo impuesto por Zeus por haberse rebelado contra él.
             Pues bien, en el momento de arribar Hércules, Hesíone está, en efecto, encadenada esperando la llegada del monstruo que ha de devorarla. A partir de aquí ya no hay nada de común con perseo-Andrómeda salvo el nudo hecho de que Hércules salva a Hesíone matando al cetáceo y mediante un pacto con el padre de la joven, del mismo modo que Perseo había salvado a Andrómeda matando al cetáceo y mediante un pacto con los padres de Andrómeda; pero todo lo demás es ya netamente diferente: el modo de matar al cetáceo, el contenido del pacto, su incumplimiento por Laomedonte, las consecuencias de este incumplimiento y, rasgo muy destacado, la absoluta ausencia de interés amoroso de Hércules por Hesíone a diferencia de la ardorosa, fiel y duradera pasión conyugal de Perseo por Andrómeda. Hércules, pues, se ofrece a salvar a Hesíone, pactando con Laomedonte que recibirá en recompensa los caballos divinos que en otro tiempo entregara Zeus a Tros, abuelo de Laomedonte, como reparación por el pacto de su hijo Ganímedes. Hércules, en efecto, espera la llegada del monstruo y le da muerte, tras de lo cual libera a Hesíone y se la entrega a su padre, pero, hay otra versión en la que la liberación es anterior a la matanza del monstruo, y después de la matanza Hércules da a escoger a Hesíone entre quedarse con su padre o irse con Hércules, escogiendo la joven esto último, por temor a volver a ser entregada a cualquier nuevo monstruo; tras de lo cual Hércules se la deja en depósito a Laomedonte, juntamente con los caballos, hasta que él regrese con los Argonautas; y es cuando regresa cuando Laomedonte se niega a entregarle los caballos. Hércules por el momento se limita a amenazarlo con la guerra, y se hace a la mar. Y tras algunas escaramuzas en Eno, en Tasos y en Torone, llega a Micenas y entrega a Euristeo el cinturón de Hipólita.
           El décimo trabajo consistió en traer vivas a Micenas, desde los confines del Océano, las vacas del monstruoso Gerión, ser de tres cuerpos que habitaba en Eritía, isla situada junto a lo que después fue Cádiz, junto al océano. Tenía el monstruo los tres cuerpos fundidos en uno desde la cintura para arriba, y bien separados desde las caderas hacia abajo. Sus innumerables vacadas eran pastoreadas por Euritión y guardadas por el también monstruoso perro bicéfalo Orto, hijo de Equidna y Tifoeo.
            Éste es uno de los más largos viajes de Hércules. Hay dos versiones sobre este viaje, en una, lo empieza por Europa, pero pasa después a África, y arribando más tarde Tarteso, en la costa meridional de España, coloca allí, en los confines de Europa y África, como recuerdo de su paso, unas columnas que en lo sucesivo se llamarán las columnas de Hércules. En cambio, en la otra se implica, aunque no necesariamente, que haría todo el viaje por tierra, sin salir de Europa, y durante este viaje este viaje terrestre tiene lugar la aventura de la que resultará el nombre del Pirineo o cordillera pirenaica. En la primera versión, también se cuenta la formación o abertura del estrecho de Gibraltar, estableciendo comunicación entre el Océano y el Mediterráneo. En esta misma versión, se dice que Hércules, entonces, continúa su viaje, recibiendo del sol un calor excesivo, así que apunta con su arco contra el Sol; admirado éste de tanta audacia, le proporciona una vasija de oro que le sirva de embarcación para llegar a la isla de Eritía atravesando el océano. Así lo hace Hércules, llega a su destino, golpea al perro de Orto con la maza, mata al vaquero Euritión, se lleva las vacas, mata también a Gerión, que acude, avisado por otro pastor a rescatarlas, mete las vacas en la vasija de oro, emprende la travesía de regreso y, habiendo llegado a Tarteso, devuelve la vasija al Sol , continuando su viaje, con el rebaño, a pie, por España e Italia en dirección a Grecia.

           Al pasar por Liguria, dos hijos de Posidón llamados Yalebión y Dercino, intentan robarle el ganado y mueren a manos de Hércules. Continúa éste su viaje por Toscana y se da el episodio de Caco, que es de la otra versión. Caco, ser monstruoso, hijo de Vulcano y que respiraba llamas de humo, le roba a Hércules algunas de las vacas y se las lleva, tirándoles de los rabos y haciéndolas así andar hacia atrás, a la cueva donde solía vivir. Hércules descubre el hurto y el lugar donde había escondido Cacolas vacas robadas, y entonces acomete a éste, descuajando los peñascos que formaban el techo de la cueva, y la da muerte, recuperando luego las vacas.
         Continúa Hércules su viaje de regreso a Grecia y llega a Regio, en el extremo meridional de Italia, donde uno de los toros emprende veloz carrera, penetra en el mar y llega hasta Sicilia, hasta el campo de Érix, un hijo de Posidón que reinaba sobre los Élimos, el cual mezcla al toro entre sus propios rebaños.
      Hércules encomienda a Hefesto la guarda de las vacas, y él pasa a Sicilia en busca del toro desmandado, lo encuentra entre los rebaños de Érix y se lo reclama a éste. Érix le desafía a luchar con él, y, tras ser derrotado Hércules tres veces, acaba por dar muerte a Érix. Hércules, después de haber recuperado al toro desmandado, se lo lleva, lo une de nuevo al resto del rebaño de Gerión y se dirige con este rebaño al mar Jónico, que atraviesan arribando a Grecia.  En Gracia se dispersan las vacas por cuasa de un tábano que envía Hera contra el rebaño; Hércules las persigue por las montañas de Tracia; algunas se le escapan definitivamente y se hacen salvajes; las restantes las recupera, las lleva al Helesponto y, por fin, pasando de nuevo por Tracia, logra hacerlas llegar a Micenas y entregárselas a Euristeo, quien las sacrifica en honor de Hera.
       Como undécimo trabajo le manda que traiga las manzanas de oro de las Hespérides. Hércules emprende el viaje y llega al río Equedoro, donde combate con Cicno, hijo de Ares y de Pirene; Ares toma parte en la lucha a favor de su hijo, pero un rayo de Zeus separa a los contendientes. Prosigue su viaje y llega al río Erídano y allí unas Ninfas, hijas de Zeus y de Temis, le revelan dónde se encuentra Nereo dormido. Hércules lo agarra y encadena, sin soltarlo a pesar de que Nereo toma toda clase de formas, hasta que Nereo le indica el sitio donde están las Hespérides y sus manzanas de oro.
        Recorre entonces África, donde lucha con Anteo. Hércules logra vencerlo y darle muerte levantándolo en vilo y cortándole así el suministro de energía que recibía de la tierra. A continuación pasa Hércules a Egipto , donde lleva a cabo un nuevo parergon, al enfrentarse con otro temible enemigo, también hijo de Posidón , Busiris, que era rey de Egipto y acostumbraba a sacrificar a los extranjeros en el altar de zeus, en virtud del oráculo o profecía que le había formulado un adivino de Chipre llamado Frasio, según el cual cesaría la esterilidad que afligía los campos de Egipto si se sacrificaba a un extranjero cada año. Busiris siguió estas instrucciones, empezando por matar al propio Frasio, y continuando con unos cuantos extranjeros que llegaban al país. Hércules da muerte a Busiris.
Perfil del templo de Hércules en Agrigento, Sicilia, Italia
         Prosigue Hércules su viaje, ahora por Asia, llegando a Termidras, puerto de los Lindios, y después a Arabia, donde da muerte a Ematión, hijo de Titono y de la Aurora. Vueve a África, recibe de nuevo la vasija del sol y sale al Océano. Pasa después al continente inmediato, llegando al Cáucaso, donde realiza la liberación de Prometeo.   Éste, agradecido a Hércules, le hace una revelación, consistente en unas instrucciones, que le serán de suma utilidad para dar cima a este undécimo trabajo que hasta ese momento no había conseguido Hércules ni empezar siquiera, a pesar de tan interminables viajes: le dice cuál es el camino que deberá seguir para llegar por fin a su objetivo, precaviéndole además que no debe ir él mismo hasta el jardín de las Hespérides, sino solamente a presencia de Atlas, a quien deberá convencer de que, dejando mientras tanto descansar la bóveda del cielo en los hombros de Hércules, vaya él a buscar las manzanas. Y aún le da un consejo más Prometeo sobre la manera de engañar a Atlas para que vuelva a cargarse sobre los hombros la bóveda celeste, previendo sin duda Prometeo que Atlas, al verse libre de la carga, no iba a querer volver a sostenerla y trataría de dejar a Hércules con ella encima.
         Hércules cumple puntualmente las instrucciones de Prometeo y llega a presencia de Atlas; y sosteniendo, pues, el cielo sobre los hombros es como se encontraba éste cuando Hércules se le presenta y le convence de que vaya a buscar las manzanas, sustituyéndole Hércules como sostén de la bóveda celeste. Atlas coge en el jardín de las Hespérides las manzanas de oro y regresa con ellas a presencia de Hércules; pero, sintiéndose sin duda muy contento al verse aliviado del peso de la bóveda celeste, se niega a cargársela de nuevo, diciéndole a Hércules que él mismo llevará las manzanas a Euristeo. Y ahora es cuando Hércules hace uso del engaño que la había sugerido y recomendado Prometeo: le dice a Atlas que le sostenga un momento el cielo mientras él, Hércules, se pone una almohadilla en la cabeza. Atlas cae en la trampa: deja en el suelo las manzanas y se carga a hombros el cielo, momento en el cual Hércules coge las manzanas y se aleja a buen paso despidiéndose de Atlas.
           Hay, sin embargo, otra variante que dice que es el propio Hércules quien va al jardín de las Hespérides a coger personalmente las manzanas matando al dragón encargado de su protección.  Pero en las dos versiones, Hércules lleva las manzanas a Euristeo, quien se las regala al propio Hércules; este a su vez se las da a Atenea, quien por último las devuelve a su lugar de origen, por no estar permitido que estuvieran en ningún otro sitio. Y por fin el duodécimo y último trabajo que ordena Euristeo consiste en traer del Infierno a Cerbero, el perro de tres cabezas y una cola de dragón y múltiples cabezas de serpiente en el lomo. Hércules empieza por encaminarse a Eleusis, donde es purificado de la matanza de los Centauros por Eumolpo, y admitido después a los misterios. Marcha luego al extremo meridional del Peloponeso y por una abertura del Tenaro desciende al Infierno.
          Al verle huyen las almas de los muertos a excepción de las de Meleagro y Medusa. A ésta le acomete Hércules con la espada, como si estuviera viva, hasta que Hermes le hace saber que es una mera imagen o sombra. Por su parte Meleagro celebra con él una conversación en la que le exhorta a casarse, a su regreso al mundo de los vivos, con su hermana Deyanira, cosa que en efecto hará Hércules y traerá como consecuencia, aunque no inmediata, su propia muerte. Hércules encuentra, cerca de las puertas del Infierno, a Teseo y Pirítoo, allí encadenados por haber descendido con el propósito de raptar a Perséfone para Pirítoo; Hércules libera a Teseo, pero al intentar hacer lo mismo con Pirítoo se produce un temblor de tierra y Hércules renuncia a su propósito, por lo que Pirítoo permanece para siempre en el Hades, mientras que Teseo volverá al mundo de arriba con Hércules. Queriendo este proporcionar sangre a las almas del infierno, mata una de las vacas de Hades; el pastor que las guardaba, llamado Menetes, desafía a luchar a Hércules, quien le rompe las costillas, pero le perdona la vida a petición de Perséfone.
            Por fin Hércules pide directamente a Plutón el perro que ha venido a buscar; Plutón le autoriza a llevárselo si es capaz de apoderarse de él sin hacer uso de sus armas; así lo hace Hércules, resguardado únicamente por su coraza y por la piel del león, y agarrando a Cerebro no lo suelta, a pesar de ser mordido por la serpiente que éste tenía en la cola, hasta que Cerebro se muestra domado o dispuesto a seguirle. Tras de lo cual emprende, con él y con Teseo, la ascensión, saliendo a flor de tierra por Trecén, llevando a Cerbero a presencia de Euristeo, y volviendo en seguida a llevarlo al infierno, donde lo deja definitivamente.

lunes, 3 de septiembre de 2012

¿Es Stairway to Heaven una canción satánica?



Corre la leyenda que la famosa canción de los Led Zeppelin es una cancion satánica, antes de comentar esto debemos de situarnos en el contexto del grupo:
Tras la muerte del hijo de Robert Plant, cantante del grupo, este acusó a su amigo y guitarrista Jimmy Page, de su muerte, debido a las practicas ocultistas que este realizaba.
Jimmy Page siempre ha sido una gran seguidor de esos temas, y su mayor idolo era Aleister Crowell, para muchos, el mas famoso practicante de magia negra del siglo XX. Page incluso compró la mansión donde vivió el ocultista Aleister Crowley, habitándola entre los descansos de las giras del grupo. Según una leyenda, esta mansión está maldita porque se construyó sobre las ruinas de una iglesia que ardió con los feligreses dentro, y a esto se añadió la leyenda de las prácticas ocultistas de Crowley. Y además, fué en esta mansión donde murió John Bonham, el bateria del grupo. Segun la versión oficial, su muerte se debió a una borrachera salvaje, como acostumbraba a hacer el bateria: se llevó todo el dia bebiendo Vodka con Naranja.

Pero siempre hay rumores, como el que dice que todos vendieron su alma al diablo, excepto Jones (el bajista del grupo), y por esto, es el unico que no ha sufrido las desgracias que si le han sucedido a los restantes miembros.

Hablemos ya de la canción la traduccion al español es la siguiente:

-(Stairway to Heaven, Led Zeppelin).Por Jimmy Page y Robert Plant, 1971,
del álbum popularmente conocido como Led Zeppelin IV por ser el cuarto álbum de dicho grupo, pero que oficialmente no tiene título pues en su versión original no apareció ni el nombre del grupo ni la identificación del álbum. -

Hay una dama quien está segura que todolo que brilla es oro,y ella está comprando una escalera al cielo;y cuando ella llegue ahí, sabe que si las tiendas están cerradas con una palabra puede obtener lo que vino a buscar.
Hay un letrero en la pared pero ella quiere estar segura porque tú sabes, las palabras a veces tienen dos significados.En un árbol por el arroyo hay un pájaro cantor que algunas veces canta: todos nuestros pensamientos son dudosos.
Hay un sentimiento que tengo cuando miro hacia el oeste y mi espíritu está llorando por salir.En mis pensamientos he visto anillos de humo a través de los árboles y las voces de aquellos quienes de pie están mirando.
Y ha susurrado que pronto si todos anunciamos la melodía entonces el flautista nos llevará a la razón;y un nuevo día amanecerá para aquellos quienes aguanten de pie,
y los bosques resonarán con risas.
Y hace que me maraville.
Si hay un bullir en tu fila de arbustos no te alarmes ahora,es solo una limpieza de primavera para la Reina-Mayo;Sí, hay dos sendas que puedes seguir pero a la larga hay todavía tiempo de cambiar el camino en el que estás.
Tu cabeza está zumbando y no se va ;por si acaso no lo sabes el flautista te está llamando para que te le unas; querida dama ; ¿puedes escuchar el viento soplar? ¿Y sabías que tu escalera se reclina en el viento susurrante?
Y a medida que nos enrollamos por el camino,nuestras sombras más altas que nuestras almas, ahí camina una dama que todos conocemos quien echa luz blanca y desea mostrar cómo todo se convierte todavía en oro,y si escuchas bien verás que la melodía vendrá hacia ti al final cuando todos son uno y uno es todo, ser una roca y no rodar.

Solo con esto nos damos cuenta de la profundidad de la letra y de lo simbolico de las metaforas por lo que las interpretaciones pueden ser muchas, aunque se denota cierto misticismo luciferino muy propio de las corrientes californianas luciferinas, un culto a la mujer como fuente de cambio y muchas connotaciones a la llamada magia blanca.
Por tanto no se puede decir que sea una cancion satánica mas bien sigue el patron de ver a lucifer como principe de conocimientos y saberes ocultos q muchas corrientes o sectas persiguen en la actualidad fuera del ámbito demoniaco y q recoge en principio algunos ritos paganos muy antiguos; como el de ariadna(abandonada por Perseo invoca ayuda a Baco) el de Lilith que abandona el paraiso por la negacion de Dios a tratarla de igual con Adan(Lilith era la primera mujer del mundo que se creo a la misma vez que Adan y Adan le daba ordenes pero ella queria la igualdad porque no fue creada del hombre. Se dice que se fue al infierno, que para ella era el cielo. Fue junto a Satan y se convirtio en una de las damas demodiacas mas apreciadas por Satan)
Todo esto daria para considerar dicha canción como una proclama mas q satanista de espiristista con cierto toque de magia blanca o brujeria, sin entrar en el Mal o en otros conceptos mas metafísicos pero he aqui q hay mensajes ocultos si oimos la cancion al reves y entra en juego un mensaje muy diferente y mucho mas tragesor
Antes debo explicaros si el hecho de que al invertir el sonido los mensajes asi obtenidos tienen compresion por nuestra parte al oirlos de forma normal (bueno si no sabes ingles dudo q puedas comprenderlo, de forma invertida o normal):
El subliminal en la música
Durante los dulces 60's muchas bandas de rock emplearon el principio de ocultar información simbólica o verbal en sus canciones. Su objetivo era estimular, en la masa de fans, energías reprimidas con el fin último de incrementar las ventas de sus discos.
Una de las estrategias empleadas con este fin es el montaje de frases grabadas a la inversa sobre la pista de la canción. Tales frases se oyen como ruidos de fondo o sonidos distorsionados cuando la canción se reproduce en su sentido normal y pueden entenderse cuando se reproduce la cinta al revés. Pero el sistema perceptual humano es capaz de captar el mensaje aún en la reproducción ordinaria de la pieza. Una de las bandas que más empleó este truco fue The Beatles, como por ejemplo la canción Revolution Nr. 9 de su Disco Blanco, la pieza Fire of Light de la Electric Light Orchesta y Hotel California de The Eagles.
Pero cuales son esos mensajes en Stairway to heaven,aqui teneis unos ejemplos:

''If there's a bustle in your hedgerow, don't be alarmed now, it's just a spring clean for the may queen. Yes there are two paths you can go by, but in the long run there's still time to change the road you're on.''
Reproduciendo este parrafo al reves se puede oir:
''Oh here's to my sweet Satan. The one whose little path would make me sad, whose power is Satan. He'll give you 666, there was a little toolshed where he made us suffer, sad satan''
La traduccion del mensaje oculto en español seria algo asi como:
''Oh aquí está mi dulce Satan. El que poca trayectoria me haría triste, que poderoso es Satan. Él le dará 666, había un poco de vertiente donde él hizo que sufrieramos, triste satan.''
Por ejemplo cuando se oye .al invertir ,666 (Six, Six, Six) que creo que equivale a ''Yes there are'', al reves seria ''era ereth sey'' que al pronunciarlo podrian sonar igual y parece que dice ''Six, Six, Six'
En la parte ''When she gets there she knows...'' se dice que al invertirlo se escucha ''One chance. I hate you''. Y en la parte que dice ''Your stairway lies on the whispering wind'' se dice que al invertirlo se escucha ''Because I live with Satan''
Pues aqui tenemos una muestra de q si es claramente satánica aunque la verdad que seria una genialidad pensar q esto es hecho a adrede ,elevaria a los Led Zeppelin al status de grandes genios, (que lo son) en cierta forma es algo desconcertante :
-La canción sin invertir, la normal, nos muestra algo asi como un paganismo light podiamos decir q seria una estrella de 5 puntas como simbolo de proteccion
-La cancion al invertila representa un claro alegato a Satan y a sus obras lo q representaria claramente la estrella de 5 puntas invertida es decir el simbolo satánico por excelencia
Con esta metáfora os vengo a decir que cada cual puede quedarse con la interpretacion q quiera la mistica o la satánica y como tal son cada una la cara y la cruz de una misma moneda, y en este punto cree q radica el mensaje tu decides a quien seguir, que hacer; eres libre de buscar tu propio camino en la vida
Para terminar os comento un cortometraje titulado Stairway At St.Paul’s , de Jeroen Offerman (Eindhoven, 1970), que es la grabación de una performance del artista, realizada ante la escalinata de la Catedral de San Pablo en Londres, en la que éste interpretó, al revés, Stairway to Heaven , de Led Zeppelin , que, pese a ser un registro directo de la acción no la documenta, ya que éste es reproducido al revés, de forma que melodía y letra suenan aproximadamente como el original.
El ejercicio, sugerido por la leyenda surgida en los sesenta y setenta sobre que ciertas canciones de rock reproducidas al revés transmitían mensajes satánicos, costó a Offerman tres meses de ensayos.