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lunes, 17 de marzo de 2014

Las Trece Calaveras de Cristal




Cuenta una leyenda atribuida a los mayas que hay trece calaveras mágicas. Son todas de cristal. Doce fueron talladas en los doce mundos que en el pasado remoto habitó la Humanidad; la última, en la Tierra. Los atlantes se las legaron a los mayas y, con el tiempo, las joyas se dispersaron. El día en que las reunamos otra vez, nos contarán la verdadera historia de nuestra especie y nos transmitirán conocimientos que cambiarán nuestra vida para siempre. Es con lo que sueña la bella Irina Spalko, la agente soviética de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal obsesionada con encontrar el arma definitiva para ponerla al servicio de Stalin.

El más famoso de los cráneos de cuarzo es el de Mitchell-Hedges, también conocido como la Calavera del Destino. Mide 13 centímetros de alto y 18 de largo, pesa unos 5 kilos y está hecha con dos bloques de cuarzo, uno para el cráneo y otro para la mandíbula. Frederick Albert Mitchell-Hedges, un aventurero y escritor inglés, sostenía que su hija adoptiva la había encontrado entre las ruinas de la ciudad maya de Lubaantum, en Honduras Británica -hoy, Belice-, el 1 enero de 1924, día en el que la chica cumplía 17 años. En la literatura esotérica, la joya es depositaria de poderes extraordinarios, como el de propiciar las habilidades telepáticas.


Origen atlante
Mitchell-Hedges fue quien primero llamó la atención sobre las calaveras de cristal. Dejó escrito en su autobiografía, Danger my ally (El peligro, mi aliado. 1954), que los científicos habían concluido que la de Lubaantun tenía 3.600 años y había exigido a sus creadores 150 años de trabajo, “frotando con arena un inmenso bloque de cristal de roca hasta que finalmente emergió el cráneo perfecto”. En 1970, el restaurador de arte Frank Dorland aseguró, tras un análisis en los laboratorios de Hewlett-Packard, que la pieza había sido tallada en contra del eje natural del cuarzo y que no presentaba huellas de herramientas metálicas. Creía, como el explorador, que era de origen atlante y que se habían tardado 300 años en tallarla.


Mitchell-Hedges y su hija mantuvieron hasta el final -Anna falleció en el año 2007 cumplidos los 100- que el cráneo tenía poderes sobrenaturales. En su web se cuentan hechos sorprendentes, como lo que le sucedió a un periodista cuando entrevistaba al aventurero en su castillo. En un momento de la conversación, el reportero se excusó para ir al baño. Tardaba tanto en volver que Anna y su padre fueron en su busca. Se lo encontraron en otra habitación, con la calavera de cristal en las manos, paralizado. Cuando Mitchell-Hedges le quitó la reliquia, el hombre se derrumbó. En otra ocasión, Dennis Conan Doyle, hijo del creador de Sherlock Holmes, cenaba en el castillo cuando dijo que sentía un gran poder procedente de la pieza. Anna y su padre le retaron a demostrarlo. Escondieron el cráneo en un cuarto y le animaron a encontrarla guiado por la energía que decía captar. Conan Doyle acertó a la primera dónde estaba la joya.

Los aficionados a lo paranormal han achacado a la calavera cambios de color vinculados a las posiciones de los planetas, poderes curativos, la visión de imágenes en las cuencas de sus ojos, la captación de sonidos y de olores extraños… Todo ha apuntado desde su descubrimiento a un origen misterioso de la reliquia, que no sólo tendría poderes sobrenaturales, sino que, además, no sería única, como advierte la leyenda maya. Hay varias calaveras parecidas repartidas por el mundo, entre las que destacan la del Museo Británico, la del Museo de Quai Branly de París, la de ET -llamada así por sus grandes cuencas oculares-, Max -que está en una colección privada en Texas- y la de la Institución Smithsoniana, que pesa 14 kilos.


Análisis científicos
La ciencia ha aprendido en los últimos años mucho de los cráneos de cuarzo. El del Museo Británico ya no está catalogado como “probablemente azteca, de entre 1300 y 1500″, como ocurría hasta mediados de los años 90. El microscopio electrónico vio en él en 1996 huellas de torno de joyero, una herramienta desconocida en la América precolombina. Así que ahora la pieza está etiquetada como “probablemente europea, del siglo XIX”. Se cree que fue tallada en Alemania. A la calavera de la Institución Smithsoniana también se atribuyó en 1992 un origen reciente y un estudio publicado en mayo pasado ha revelado que para hacerla se usó como abrasivo carburo de silicio, compuesto químico que no se sintetizó hasta la década de 1890. Los arqueólogos siempre han pensado que ninguna de estas joyas es de factura precolombina.


A día de hoy no hay constancia siquiera de que la Calavera del Destino fuera descubierta en Lubaantun. Durante años, se sospechó que Mitchell-Hedges la enterró en la ciudad maya para que la encontrara su hija como regalo de cumpleaños. Sin embargo, tampoco hay ninguna certeza de que Anna estuviera alguna vez en Honduras Británica. Al contrario. Ni la joven ni la calavera aparecen en ninguna de las fotos tomadas por Lilian Mabel Alice, fotógrafa que inmortalizaba los hallazgos del aventurero, lo que ha llevado a los expertos a concluir que todo el episodio es una ficción.

Las pruebas documentales apuntan a que Mitchell-Hedges pagó por la joya 400 libras en 1944 a un tal Sydney Burney, que ya en 1936 era su propietario y que en 1943 la había intentado subastar en Sotheby’s, en Londres. El análisis de Hewlett Packard demostró que el cráneo y la mandíbula procedían del mismo trozo de cuarzo; pero nada más. Y la leyenda maya de los trece cráneos de cristal, historia en la que se basó George Lucas para la última aventura del arqueólogo más famoso, es una de tantas invenciones de la literatura paranormal, equiparable a las historias sobre máquinas voladoras que han difundido algunos autores como traducción de inscripciones antiguas que en realidad nadie ha descifrado.
 

Fuente TNC

lunes, 25 de junio de 2012

Pirámides. Parte 1

piramides de egipto Es conocido que algunas civilizaciones antiguas tenían avanzados conocimientos astronómicos y culturas muy avanzadas, así mismo tenían construcciones que aún hoy en día son admiradas y que nos dejan preguntándonos ¿Cómo se construyeron?, las pirámides con sus numerosos bloques, de hasta 80 toneladas cada uno, algunos de ellos pulidos con una precisión extraordinaria, hacen sospechar el empleo de una tecnología imposible para la época.
Las pirámides egipcias y americanas tienen semejanzas asombrosas en cuanto a diseño, además de que están extraordinariamente alineadas con estrellas específicas y diseñadas para que de acuerdo a los movimientos estelares ocurran efectos asombrosos.
De entre todas las regiones del mundo sólo en El Cairo y en México (y una parte de Guatemala y Honduras) existen pirámides en forma triangular rectilínea. Esta circunstancia ha originado diversas hipótesis no comprobadas hasta ahora sobre la vinculación histórica entre las civilizaciones egipcia y la prehispánica de México muchos siglos antes de que Cristóbal Colón descubriera América a fines del siglo XV, además se encuentran similitudes míticas entre los dioses egipcios y los existentes en México en las culturas maya y mexica (azteca).
Por razones desconocidas, México y Egipto se encuentran situados en la misma longitud de la Tierra. Se unen y se vinculan geográficamente por el Trópico de Cáncer, cuya línea pasa en México por el Bajío y en Egipto por el Lago Násser y los monumentos de Abu Simbel.
En Egipto, las pirámides se circunscriben a la región metropolitana de El Cairo. En orden cronológico destacan siete: Médium, Dahshur, Romboidal y Saqqara (Saqqara); y Keops, Kefrén y Micerinos (Gizeh). En México se encuentran localizadas en casi todo el país, particularmente en los antiguos territorios mesoamericanos. Destacan 15: Tajín (Veracruz); Xochicalco (Morelos); Monte Albán (Oaxaca); Edzna (Campeche); Templo de las Inscripciones, Pirámide del Sol (Palenque); El Adivino (Uxmal); El Castillo (Chichen Itzá); Pirámide de la Luna y Pirámide del Sol (Teotihuacán); Santa Cecilia, Tenayuca, Tlaltelolco, Cuicuilco y Templo Mayor (ciudad de México). Dos más se encuentran en Centro América, Tikal (Guatemala) y Copán (Honduras). En total, son 17 las pirámides más significativas construidas en territorios americanos antes de la conquista.
Aunque en ambos casos, las pirámides guardan similitudes en su forma triangular geométrica, sus funciones eran distintas. Las de Egipto fueron edificadas como tumbas de gobernantes (o al menos eso se ha creído) y en su mayoría terminan en vértice; las de México, en cambio, fueron construidas para ceremonias teocráticas y por tanto, terminan con un templo sobre una base truncada. Sólo en algunas excepciones son tumbas-mausoleos; por ejemplo, en el Templo de las inscripciones de Palenque, Chiapas, donde a mediados del siglo XX se encontraron restos y osamentas de gobernantes; y en la Pirámide de la Luna en Teotihuacán, en donde, a partir de excavaciones recientes, en su base se hallaron esculturas de piedra verde. Todos estos descubrimientos, estarían aportando nuevos elementos para encontrar más similitudes entre las pirámides de México con las de Egipto.
Entre la pirámide de Saqqara y las del Sol y la Luna de Teotihuacán (construidas con una diferencia de 3 mil años) existen similitudes geométricas, estéticas y proporciones comunes. La de Saqqara y la del Sol tienen 60 metros de altura y 6 cuerpos, denominados mastabas en Egipto y taludes en México; y aunque en Teotihuacán, las dimensiones de la base (225 metros por 222) son mayores a la de Saqqara (123 metros por 107), existen aproximaciones y hasta coincidencias con otras pirámides. La de Teotihuacán tiene una base cuadrada casi idéntica a la de Keops (230 metros por 230). Y las bases de Saqqara y la pirámide de la Luna, ambas rectangulares, tienen con dimensiones distintas, una idéntica proporción. Saqqara 107/ 123 = 0.8; igual a la pirámide de la Luna, 120/150 = 0.8. La fachada principal de la Pirámide del Sol se orienta al poniente y se encuentra alineada con el eje de la Calzada de los Muertos trazada 17 grados (hacia el este) del eje norte-sur. Cada 19 de mayo y 25 de julio a las 12 horas en punto, el cenit solar (el Sol) se encuentra exactamente sobre el vértice de la pirámide. En cambio, las pirámides de Gizeh están construidas en perfecta alineación con los puntos cardinales, norte, sur, este y oeste.
La siguiente imagen muestra las pirámides de Gizeh sobre las pirámides de Teotihuacán mostrando así como están alineadas de la misma forma.

No se conoce que entre estas culturas haya habido contacto, pero entonces ¿cómo podemos explicar tantas similitudes?

domingo, 17 de junio de 2012

Gonzalo Guerrero: el español que se hizo maya

Una de las figuras más sorprendentes de la conquista de Mesoamérica es la de un simple marinero onubense llamado Gonzalo Guerrero. Un hombre que terminaría sus días convertido en maya, y combatiendo mano a mano con ellos contra la conquista española.
Gonzalo Guerrero nació en Palos de la Forontera (Huelva),  en algun año de fines del siglo XV, y murió probablemente 10 de agosto de 1536, ya hombre maduro, luchando contra los conquistadores españoles.
Desde joven fue marino y se embarcó para la recientemente descubierta América como tantos y tantos onubenses. 
En 1511 un barco de la flota de Diego de Nicuesa, al mando de Pedro de Valdivia ( no confundir con Pedro de Valdivia el conquistador de Chile), a bordo del navío Santa María de la Barca, que regresaba a la isla La Española después de explorar la costa centroamericana, naufragó cerca de las costas de Yucatán. Algunos de sus ocupantes consiguieron salvarse, hubo unos veinte sobrevivientes del naufragio, entre ellos el Capitán Valdivia, el fraile Gerónimo de Aguilar y el marinero Gonzalo Guerrero. Cuenta la historia que arribaron a Ecab, poblado que dependía de un cacicazgo maya que abarcaba entre otras poblaciones: Cancún, Cozumel e Isla Mujeres. Allí fueron tomados prisioneros por los nativos y los presentaron ante Halach Uinik, cacique maya de Ecab, quien decidió sacrificar a cuatro de ellos a sus dioses. Gerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero de algún modo lograron escapar hacia la selva. En su vagar lograron dejar atrás a sus perseguidores. Sin embargo días después fueron nuevamente capturados por guerreros mayas de otra tribu más benévola y convertidos en esclavos del cacique de Xamanhá. Gonzalo Guerrero adoptó pronto las costumbres de nativos, y así fue aceptado como uno de ellos, y no sabemos cómo, también liberado de la esclavitud, mientras que Gerónimo de Aguilar ansiaba escapar de su cautiverio ¡pero a dónde!
Posteriormente, Gonzalo Guerrero, ya un guerrero maya afamado, se desplazó por la costa oriental cerca de lo que hoy es la frontera con Belice, donde contrajo nupcias con la hija del cacique Nachan Can, por lo que se convirtió en capitán de sus fuerzas. Pronto el fruto de su amor les dió varios hijos, que fueron los primeros mestizos de América.
Cuando en 1519, rumbo a la conquista de México Hernán Cortés desembarcó en Cozumel, derrotando a los mayas de Ecab, se enteró que había en aquellas tierras náufragos españoles, miembros de anteriores expediciones que habían sido tomados prisioneros por los mayas. Cortés envió mensajeros indios con cartas en busca de dichos naufragos. Así es como Gerónimo de Aguilar tuvo noticia de la llegada de "sus salvadores". Probablemente junto a las cartas viajaba un recate que ayudó a que el cacique maya se decidiera a dar licencia a su esclavo Gerónimo para que regresara con sus compatriotas. El fraile, henchido de alegría, que aún vestía sus roídos habitos, mandó aviso a su compañero Gonzalo Guerrero, que por aquel entonces ya era un cacique maya del medio-este de Yucatán.
Según el cronista Bernal Diaz del Castillo, Gonzalo Guerrero le respondió de la siguiente manera  a su amigo y compañero:
"Hermano Aguilar, yo soy casado y tengo tres hijos. Tienenme por cacique y capitán, cuando hay guerras, la cara tengo labrada, y horadadas las orejas ¿que dirán de mi esos españoles, si me ven ir de este modo? Idos vos con Dios, que ya véis que estos mis hijitos son bonitos, y dadme por vida vuestra de esas cuentas verdes que traéis, para darles, y diré, que mis hermanos me las envían de mi tierra."
Gonzalo Guerrero eligió así permanecer junto a los mayas; junto a su Pueblo. La Historia terminó olvidando a este hombre, aunque reaparecería tiempo después con motivo de la conquista de Yucatan. Sin embargo Gerónimo de Aguilar cobró gran fama y honor como traductor oficial de Hernán Cortés, el conquistador de México, ya que durante su estancia entre los mayas había aprendido su lengua. A su vez, la amante nahualt de Cortés: Malinche, comprendía el maya a la prefección, de modo que los primeros contactos con los aztecas se hicieron mediante una traducción a tres.
Durante los años siguientes, los españoles estimaron que Gonzalo Guerrero se dedicó a entrenar a los mayas para defender su territorio, pues cuando Francisco de Montejo, en mayo de 1527, cruza el Atlántico con 380 soldados en cuatro navíos, encontró serias dificultades para conquistar Yucatán. En julio de 1531, el capitán Dávila partió con una fuerza hacia el sitio que hoy es Chetumal, donde suponían que vivía Guerrero y existían minas de oro; sin embargo encontró un lugar en abandono. Pese a que más adelante toma a algunos mayas prisioneros, lo engañan diciéndole que Gonzalo Guerrero había muerto de forma natural, por lo que Dávila remite informes a Montejo en Campeche sobre el supuesto fallecimiento. Pero el maya-español dió guerra algunos años más con su partida de fieles apoyados en las espesuras de la selva.
Gonzalo Guerrero, fundador del mestizaje, quien adopta las costumbres de los mayas, y les enseña nuevas técnicas para defender su territorio, enfrentándose a sus compatriotas, muere a fines de los años 30 bajo el fuego de los españoles del gobernador Alvarado que sojuzgaron finalmente a parte de los mayas de Guatemala y Honduras.
Los principales cronistas que hacen mención sobre este personaje son principalmente Bernal Díaz del Castillo, Fray Diego de Landa y Fray Diego López de Cogollado. Se reproducen otros acercamientos a su figura en diversos autores de los siglos XVIII y XIX con base en los documentos anteriores.


jueves, 7 de junio de 2012

Lempira

En el occidente de Honduras, entre las altas cordilleras de Celaque y Opalaca, se extendía antes del descubrimiento, el territorio llamado Cerquín. En esa época los españoles trataban con crueldad a los indios, les quitaban sus posesiones y los hacían sus esclavos.

Era de origen Maya-Lenca, desde muy joven había dado muestras de gran valor sentía un amor entrañable por su raza, tierra, sus leyes y costumbres.

Cuando los españoles llegaron a Cerquin, el Indio Lempira estaba en guerra contra otros caciques vecinos. Pero comprendió que sus peores enemigos eran los soldados extranjeros, que habían venido a robar sus tierras y libertad. Hizo entonces un pacto de alianza con las tribus vecinas para proteger su territorio que actualmente llevan su nombre, "Departamento de Lempira".

Lempira luchó por defender a su pueblo de la esclavitud que los españoles querían imponerles, para no perder su libertad y costumbres. Este guerrero instó a su pueblo a luchar por defender sus ideales y no permitir ser humillados por los colonizadores y habiendo tantos bravos guerreros no se podián dar por conquistados. Los españoles al darse cuenta del levantamiento indígena de inmediato comenzaron a atacar, la guerra se prolongó por seis meses. Al darse cuenta que no podían vencer a Lempira, hurdieron un vil plan, basado en la traición enviando un soldado a Lempira con un mensaje de paz, mientras otro estaba oculto apuntándole con un arcabuz, Lempira cayó en la trampa ya que él era un hombre que no sabia de este tipo de artimañas; y así disparándole, el Cacique rodó por la sierra llevando consigo las esperanzas de liberación de nuestra raza. Pero su muerte no fue en vano, porque Lempira vive en el pueblo que indignado rechaza toda presencia extraña contraria a la Soberanía Nacional y de nuestra condición de hombres libres.

El 20 de julio se ha decretado DÍA DE LEMPIRA para que todos los niños de Honduras recuerden con reverencia al indio Heroico que supo morir en defensa de la libertad de su pueblo, también José Augusto Coello en el hermoso poema convertido en nuestro himno nacional hace mención inmortal en su tercera estrofa a este héroe indígena

"Era inútil que el indio tu amado
Se aprestara a la lucha con ira,
Porque envuelto en su sangre Lempira,
En la noche profunda se hundió;
Y de la épica hazaña, en memoria,
La leyenda tan sólo ha guardado
De un sepulcro el lugar ignorado
Y el severo perfil de un peñón."