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viernes, 18 de julio de 2014

Hoia Baci



Lleva el apodo de "el triángulo de las Bermudas de Rumania", ya que lo rodean innumerables historias de desapariciones. También son conocidas versiones de muchos que entran y salen con arañazos, dolores de cabeza o ganas de vomitar. Incluso, algunos comentan haber visto luces, escuchado voces y hasta haber visto extraterrestres. Dentro del bosque hay un círculo dibujado sobre la tierra, donde la vegetación no crece.

Inadvertido para el público desde hace siglos, esconde un gran secreto que solo algunos se atreven a investigar. Cuando se entra al bosque hay que tener muy clara la idea de que todo cuanto pueda acontecer allí es posible. El bosque responde de acuerdo como la gente actúe con ellos, si uno actúa de forma violenta contra él, el actuara de forma violenta contra uno. Desde el punto de vista científico no existe explicación alguna a los fenómenos paranormales que se han venido presentando desde 1950. Según la periodista rumana Ziola Rodica, ya desde 1953 apareció la primera información fotográfica, dicha información fue proporcionada por un ingeniero llamado Alexandru Sift.



Se han hablado de importantes desapariciones a lo largo de la historia, muchas de ellas aún sin resolver. Entre las desapariciones, está la de un pastor en 1965, que cuidaba de su rebaño, y que desapareció con todas sus ovejas. Han sido muy pocas las personas que han aparecido nuevamente, pero no se han atrevido a decir lo que han visto y mucho menos lo que han vivido. Desde la década de los 70´s muchos han sido los osados quienes se han sumergido en las profundidades de este bosque y han sido testigos de los fenómenos que allí se han manifestado. Entre los casos que allí se han presentado, está la de una mujer que iba atravesando el bosque con su hijo de diez años, cuando un fuerte escalofrío los invadió mientras que los rodeaba una gran niebla, lo que los hizo perder la consciencia y despertaron en su casa.





Muchas de las personas que han atravesado este bosque han sufrido todo tipo de energías electromagnéticas y fenómenos aparentemente inexplicables, como intentar tomar fotos con equipos digitales y lograr fotografías completamente negras. Algunos testigos aseguran haberse encontrado con apariciones de extraños seres en forma de humanoides, pero los casos que han resultado verdaderamente preocupantes son los daños que han sufrido el entorno natural así como también algunas personas que han entrado al bosque, ya que experimentan dolores muy fuertes, y en algunas ocasiones quemaduras en la piel. El caso más impactante fue el del periodista Cristian Muresau, quien al llegar a una zona en concreta del bosque con un equipo de radiación, la aguja indicaba valores muy altos, ya que la radiación estaba en el aire y variaba con el viento. Días después su ropa y su cuerpo conservaban la radiación, y como consecuencia de ello se le cayó el pelo y sufrió envejecimiento de diez años en seis meses.





Fuente

miércoles, 9 de abril de 2014

Ruinas En La Luna: Civilizaciones Antiguas

Desde que el hombre aterrizó en la Luna y las imagenes que dieron al mundo no parecieron muy reales, existe una conspiranoia colectiva, de que ocultan algo en la Luna. Una de las inquietudes mayores es si realmente existen ruinas en la Luna.
Es de lo que trata la siguiente investigación que les ofrecemos.
Ex empleados de la agencia espacial norteamericana afirman haber visto y tener evidencias de que la serie de misiones Apolo tenía el fin concreto de estudiar edificaciones fotografiadas por sondas no tripuladas.
Edificios en ruinas; edificios en la superficie de la Luna; edificios aparentemente de una gran antigüedad. Pero, ¿quién los había levantado? Nosotros, los humanos, esta claro que no. Solo quedaba una respuesta: esta era obra de una civilización no humana. Juan José Benítez, periodista e investigador español (Del programa televisivo "Planeta Encantado")



Poco después de que el módulo "Águila" se posara sobre la superficie de la Luna en julio de 1969, la frecuencia cardíaca de Neil Amstrong se aceleró a 160 pulsaciones por minuto. Según la NASA, el corazón del astronauta se veía exigido por la recolección y el traslado de piedras hacia el módulo lunar. Pero a cuatro décadas del primer alunizaje, otra versión cuestiona el verdadero origen de la excitación que sufrieron los astronautas de la misión Apolo poco después de su llegada. Una versión de la historia mucho más oscura y escalofriante. "No fue el insignificante peso de las rocas lo que precipitó el corazón de Amstrong, fue la visión de aquel edificio", asegura el escritor J.J. Benítez en la serie televisada "Planeta Encantado".

Según explica Benítez, la verdad del motivo de las misiones "Apolo" consistía en documentar lo mejor posible ciertas construcciones que habían sido fotografiadas con antelación por satélites americanos no tripulados. "Todo estaba minuciosamente programado", relata el investigador.

Desde que el Apolo 11 regresara airoso de su titánica proeza, muchos altos responsables de las misiones lunares dejaron entrever la existencia de un hallazgo de magnitud espectacular, voluntariamente omitido por la agencia espacial norteamericana a la prensa internacional.

"Nuestros astronautas observaron ruinas de ciudades lunares, pirámides transparentes, bóvedas y dios sabe qué más", cuenta el ex asesor científico del Apolo 11, Richard Hoagland.

"Los astronautas también trajeron de regreso algunos productos artificiales, cuyas tecnologías ya fueron utilizadas por Estados Unidos, Rusia, China, India y Japón”, dice Hoagland. "Los norteamericanos trajeron de regreso a la Tierra un secreto sorprendente, descubierto durante la permanencia de los astronautas en la Luna. Y mantuvieron en confidencialidad este secreto durante muchos años".

Por su parte, el periodista español Pepe Ortiz confesó que el ex jefe de telecomunicaciones del Apolo 11, el ingeniero norteamericano Alan Davis, también había hecho referencia a los supuestos materiales selenitas referidos por Hoagland. "Tienen restos de esas ruinas y la han analizado. Las tiene la NASA", asegura Ortiz en el programa televisivo Cuarto Milenio. "Alan Davis me lo dijo", agrega.

20 de julio de 1969: lo que nunca se vio

Situada en el archipiélago de Antigua, la base a cargo del ingeniero Alan Davis se ocupaba de retransmitir la señal proveniente del Apolo 11 hacia la base de Houston, en EE.UU. La existencia de un retraso de 10 segundos en la transmisión permitía a Davis cortar la señal ante cualquier eventualidad, antes que esta llegara a la pantalla de televisor de millones de personas alrededor del mundo.

En pocas palabras, absolutamente nada de lo que la NASA quisiera omitir durante el viaje del Apolo 11 llegaría a los ojos de los televidentes.

Los segundos de retraso con la base de Houston fueron efectivamente aprovechados cuando Davis decidió censurar la transmisión de la señal, después de que aquellas ruinosas instalaciones selenitas hicieran aparición en la pantalla de su monitor. De esta manera, los auténticos fines y resultados de la misión Apolo 11 iban a quedar a la sombra de la opinión pública durante casi cuatro décadas.

Pero, aquella valiosa información terminó por colarse de la mano de muchos de los mayores personajes implicados en el encubrimiento. En particular, el propio Alan Davis, quien, después de su retiro decidiera pasar los últimos días de su existencia en España, iba a convertirse en una de las piezas clave para revelar el secreto espacial.

"Podría ser una civilización que existía en la Luna mucho antes de que llegaran ellos", explico Davis muchos años después, acerca de aquel 20 de julio de 1969. "Había ruinas que no podían ser rocas una encima de la otra; había huecos que podían se ventanas o puertas". "No había un muro solo. Tenía varios portales. Unos empezando al nivel de un metro desde la superficie, que podrían ser ventanas, y otros más anchos, bajando hasta el nivel de la tierra, que podrían ser puertas".

Las fotos de la polémica

Ken Johnston, ex director de la Sección de Conservación de Fotos del Laboratorio de la NASA, fue otra de las personas que sacudió a la comunidad científica cuando declaró abiertamente que muchas de las fotos de la misión Apolo habían sido alteradas antes de su publicación, y que muchas otras se habían ordenado para la destrucción.

Según dice Johnston, en muchas de ellas se puede observar claramente cómo ciertos monolitos y otras construcciones han sido borradas de las fotografías torpemente con una cuchilla y un aerógrafo, sometidas a un tratamiento que jocosamente el mismo apodaba como el "Photoshop" de aquellos tiempos. En muchas otras imágenes, mediante el uso de software gráficos, cientos de aficionados creen poder "recuperar" visualmente estructuras que han sido oscurecidas antes de que la NASA decidiera difundirlas.

El cuestionado Richard Hoagland, asesor científico durante Apolo, hace incisión sobre los múltiples "arcoiris" que aparecen en multitud de imágenes lunares. De acuerdo con Hoagland, este efecto es causado por las cúpulas de cristal que se hallan sobre el satélite, todas pertenecientes a una civilización extraterrestre desconocida.

"En la Luna no hay agua, no hay atmósfera; no hay impurezas que se cuelen en el cristal y lo hagan frágil. Así que en la Luna el cristal es un material estructural" dice Hoagland. "Cuando construyes edificios de cristal en la Luna, son 20 veces más fuertes que el acero".

Otro personaje clave en la polémica de la imágenes sería el sargento de la Fuerza Aérea de los EE.UU Karl Wolfe, quien se habría desempeñado en una base de Virginia como archivador de fotografías obtenidas por el Lunar Orbiter.

Según Wolfe, en la base tuvo la oportunidad de apreciar muchas imágenes controvertidas, pertenecientes al lado oscuro de la Luna. "Figuras geométricas, torres, construcciones esféricas de gran altura y estructuras parecidas a platos de radar, pero de proporciones colosales".

miércoles, 26 de marzo de 2014

Avión Malaysia Airlines: 5 vuelos que también desaparecieron misteriosamente

 Ya han pasado más de dos semanas desde la desaparición del vuelo de Malaysia Airlines que cubría el trayecto Kuala Lumpur-Pekín. Fue el 8 de marzo cuando el B-777 con 239 pasajeros pasaba a engrosar la lista de aeronaves que se “esfumaban” en extrañas circunstancias. ¿Qué otras naves han desaparecido en extrañas circunstancias en los últimos años ?

El vuelo MH370 desapareció el pasado 8 de marzo
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El gobierno Malasio da por hecho que el avión MH370 se estrelló en el Océano Índico, por lo que a la espera de que aparezcan restos del fuselaje que confirmen estos datos, queda por dilucidar por qué el piloto del avión se desvió de la ruta prevista, lo que está dando lugar a todo tipo de hipótesis y especulaciones. La desaparición del avión Boeing 777-200ER de Malaysia Airlines no es un caso único. Por eso, desde melty.es queremos ofrecerte un listado de las desapariciones de vuelos más misteriosas de la historia de la aviación.

2009. Vuelo 447 de Airfrance
El Airbus despegó de Río de Janeiro hacia París el 31 de mayo de 2009. Pocas horas después de emprender su vuelo, la torre de control perdió todo contacto con el mismo. Tres años más tarde, las autoridades francesas concluyeron que cristales de hielo averiaron el sistema utilizado para determinar la velocidad relativa de vuelo del avión, lo que hizo que el piloto automático se desconectara : a causa de ello, el avión se estrelló contra el océano. Murieron 228 personas.

2003 Boing 727
Uno de los casos más famosos de aviones desaparecidos sin motivo aparente. Desapareció en Luanda, la capital de Angola. El avión despegó en dirección a Burkina Faso. Partió con las luces apagadas y se desconoce el número exacto de pasajeros. Once años han pasado, y nada se sabe hoy del paradero del avión.

1999. Vuelo 990 de Egyptair
El avión volaba destino a El Cairo desde la ciudad de Nueva York. Se estrelló en el Océano Atlántico, frente a la costa de Massachusetts. Las 217 personas que iban a bordo perdieron la vida. Como ocurriera hace unos días conel vuelo MH370 de Malaysia Airlines, se encontraron restos de la estructura del avión, pero el motivo de la tragedia sigue sin esclarecerse. La versión oficial habló de fallo mecánico, sin embargo la velocidad con la que el avión descendió hasta estrellarse abrió la hipótesis de un posible suicidio del piloto.

1996. Vuelo 800 de TWA
El avión iba en dirección a París y explotó en el aire poco después de despegar de la ciudad de Nueva York. Fallecieron las 230 personas que viajaban a la capital francesa. Se llegó a especular con que el avión fuera derribado por un misil, aunque la investigación oficial dictaminó que la explosión se debió a un cortocircuito.

1972. Vuelo 571 de la fuerza Aérea Uruguaya
El cine se hizo eco de esta tragedia. Víctima de la baja nubosidad, el avión se estrelló en la cordillera de los Andes. El vuelo 571 volaba de Uruguay a Santiago de Chile. De las 45 personas a bordo, casi la mitad de ellas no sólo sobrevivieron al impacto, sino que estuvieron 72 días perdidas en las alturas de los nevados. Cuando ya nadie confiaba en encontrar supervivientes, 16 personas resistieron a pesar de no tener víveres, debiendo incluso recurrir al canibalismo para vivir. Su historia fue llevada a la gran pantalla en la película ¡Viven ! , en 1993.
  • EL MISTERIO DEL “TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS”.
Decenas de barcos y aviones se han esfumado sin dejar huellas en esta zona del océano situada entre las Bermudas, Florida y Puerto Rico. Uno de los casos más famosos fue el del Vuelo 19, una escuadrilla formada por cinco aviones de la marina de Estados Unidos bien dotados con un completo y sofisticado equipo de navegación. El 5 de diciembre de 1945 todos desaparecieron durante un vuelo de entrenamiento de una forma que pone los pelos de punta. El oficial al mando de la expedición contactó con la torre de control. Estaban perdidos. Y éstas fueron sus últimas palabras antes de desaparecer sin dejar rastro : “No sabemos dónde está el oeste. Todo parece falso, extraño. No estamos seguros de ningún rumbo. Incluso el océano no parece ser el mismo de siempre”.

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El vuelo MH370 desapareció el pasado 8 de marzo
Pero la historia no acaba aquí. Un equipo de salvamento llegó a socorrer a los desaparecidos, evaporándose igualmente en la zona en cuestión. Este suceso ha inspirado multitud de publicaciones, documentales y hasta producciones cinematográficas. Las desapariciones se reprodujeron con numerosos aviones y barcos en las décadas siguientes. Hasta un submarino nuclear desapareció en este enigmático triángulo.
Pero... ¿Qué ha ocurrido en esta zona del océano ? Teorías “conspiranoicas” aseguran que estas naves fueron abducidas por extraterrestres para estudiar a los humanos en su planeta. Otras, mantienen que hay una distorsión espacio-temporal en esa zona que arrastraría a los aviones a otras dimensiones. En cambio, la versión oficial hasta la fecha concluye que el hecho de que estas desapariciones se produjeran en dicha zona se trata de una “ mera casualidad”.

jueves, 4 de octubre de 2012

La misteriosa desaparición de Michael Rockefeller



Creo que puedo hacerlo

Estas fueron las últimas palabras que Michael Rockefeller le dirigió a su compañero, René Wassing, antes de abandonar la piragua volcada, a la que ambos se aferraban, y tratar de alcanzar a nado la costa, que se encontraba a más de 5 kilómetros de distancia. A Wassing le pareció una locura y trató de convencerlo para que esperase a que fuesen rescatados, pero Rockefeller era buen nadador y confió en poder llegar a tierra. Sin embargo, la suerte no iba a acompañarle.


Michael Rockefeller, hijo del entonces gobernador de Nueva York (y futuro vicepresidente de Estados Unidos) Nelson Rockefeller, desapareció sin dejar rastro el 17 de noviembre de 1961, en una expedición en el Asmat, región del suroeste de Nueva Guinea.

Michael no quería vivir la cómoda vida que le estaba destinada al pertenecer a la acaudalada familia Rockefeller. Graduado por Harvard en 1960, decidió participar en una expedición, que organizaba su Universidad y el Museo Peabody de Arqueología y Etnología, para fotografiar y estudiar las costumbres de los Dani, una tribu de Nueva Guinea occidental. Tras regresar a casa, decidió organizar una nueva expedición para fotografiar a los Asmat, otra tribu de Nueva Guinea, y recoger y estudiar su arte
Tengo el deseo de hacer algo aventurero -explicó-.



Fotografía de Rockefeller, realizada el 2 de agosto de 1961


Otra de las fotografías de Rockefeller

El 17 de noviembre de 1961, Rockefeller y el antropólogo holandés René Wassing se encontraban a unos 5 kilómetros de la costa cuando su piragua, accidentalmente, se inundó y volcó. Los dos guías locales que les acompañaban se lanzaron al agua en busca de ayuda pero el tiempo fue pasando y Rockefeller comenzó a impacientarse. Después de permanecer toda la noche agarrados a la piragua, Rockefeller, convencido de que los guías habían muerto, le comunicó a Wassing que iba a intentar llegar nadando hasta la orilla.

Como ya dijimos, su compañero de expedición no consiguió convencerlo para que esperase un poco más. Wassing, que no era buen nadador, no quiso correr el riesgo de ahogarse y, sin duda, al decidir quedarse agarrado a la piragua escogió la mejor opción porque fue rescatado sólo 8 horas después de que Rockefeller se fuera. Los guías lograron llegar a la orilla pero se retrasaron en volver porque les llevó todo un día llegar al pueblo más cercano a través de la selva. Rockefeller nunca fue vista de nuevo, a pesar de un intenso y prolongado esfuerzo de búsqueda.

En aquel momento, la desaparición de Rockefeller se convirtió en una de las principales noticias del mundo. La juventud de Michael (sólo tenía 23 años) y la familia a la que pertenecía hicieron que la prensa se interesara enormemente por este suceso. Pero las investigaciones que se llevaron a cabo sólo permitieron especular sobre el tema porque el cuerpo nunca fue encontrado.


La opinión más extendida sostiene que Rockefeller se ahogó o fue atacado por tiburones. Sin embargo, hubo quienes llegaron a afirmar que pudo ser capturado y asesinado por tribus que, en aquella época, todavía practicaban el canibalismo o eran cazadores de cabezas. En los años inmediatamente posteriores a su desaparición, también surgió en los periódicos el rumor de la existencia de un hombre blanco que vivía entre la población local.

En 1969, el periodista Milt Machlin viajó a Nueva Guinea para investigar la desaparición de Rockefeller. En su libro, La búsqueda de Michael Rockefeller (1972), afirmaba:
Creo que fue asesinado casi inmediatamente después de llegar a la costa

En Nueva Guinea, Machlin fue abordado por un traficante australiano, llamado Donahue, que le hizo una sorprendente pregunta:
¿Qué me dirías si te dijera que vi a Michael Rockefeller vivo, no hace diez semanas?

Donahue dijo haberlo visto en una aldea remota, en la isla de Kanapua. Allí, en una pequeña choza, un hombre blanco con una larga barba roja y las dos piernas rotas lo miró con desesperación a través de los cristales resquebrajados de sus gafas y le dijo:
Mi nombre es Michael Rockefeller… Por favor... ¡ayúdame!

Machlin, sin embargo, consideró poco probable que esta historia fuese cierta y rechazó la idea de que Rockefeller pudiera seguir vivo en alguna tribu y sostuvo que existían pruebas circunstanciales para apoyar la idea de que fue asesinado. Varios dirigentes de los Otsjanep, donde Rockefeller probablemente habría llegado si hubiera alcanzado la orilla, fueron asesinados por holandeses en 1958 y, por tanto, tendrían motivos de venganza contra alguien de la "tribu blanca".

En su libro, Rocky va hacia el oeste, Paul Toohey afirmaba que, en 1979, la madre de Rockefeller contrató a un investigador privado para ir a Nueva Guinea y tratar de resolver el misterio de la desaparición de su hijo. La fiabilidad de la historia ha sido cuestionada, pero Toohey llegó a sostener que el investigador privado consiguió cráneos pertenecientes a tres hombres blancos. El investigador regresó a Nueva York y entregó estos cráneos a la familia, convencido de que uno de ellos pertenecía a Rockefeller. La familia nunca ha confirmado esta historia, de manera que no deja de ser una especulación más sobre la muerte de Rockefeller.

En 1964, Michael Rockefeller fue declarado oficialmente muerto.

Rockefeller dejó un importante legado cultural. Muchos de los objetos del arte de los Asmat forman parte de la colección de Michael C. Rockefeller, que se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York.



Por otro lado, el Museo Peabody ha exhibido 3.500 fotografías tomadas por Rockefeller en su expedición a Nueva Guinea, en las que no sólo se captura la esencia del pueblo Dani sino también la sensibilidad artística de este joven lleno de curiosidad y de ganas de vivir.

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