En 1992 se descubrieron cerca de la localidad de Shiyan Beicun, en la provincia China de Zhejiang, las cuevas de Longyou, un auténtico mundo subterráneo que ya se conocen como la novena maravilla del mundo antiguo. Se cree que las cuevas tienen una antigüedad de unos 2000 años, y son una de las mayores estructuras excavadas por el hombre. No obstante, representan también un auténtico misterio que trae de cabeza a los investigadores desde entonces. Examinadas por arqueólogos, ingenieros, arquitectos y geólogos de todo el mundo, ninguno ha conseguido averiguar cómo fueron construídas, por quien ni por qué.
Se extienden a lo largo de 30.000 metros cuadrados, y cada cueva tiene una profundidad de unos 30 metros. En ellas hay habitaciones, puentes, acequias y piscinas. Pilares de limolita sostienen las estructuras, y todo está decorado con motivos a cincel de líneas paralelas.
Tan sólo una de las cuevas ha sido abierta al turismo y es visitable, precisamente aquella decorada con las figuras de un caballo, un pájaro y un pez.
Se estima que para su construcción debieron removerse aproximadamente un millón de metros cuadrados de roca. Un simple cálculo arrojaría que para ello mil personas debieron trabajar día y noche durante seis años para completar toda la excavación, lo cual es realmente impresionante. Lo más intrigante es que en el lugar no se han encontrado herramientas de ningún tipo, que pudieran explicar la perfecta simetría, precisión y similaridad entre todas las cuevas.
No existe tampoco constancia de ellas en los registros históricos, no se las menciona en ningún manuscrito, como si fueran un secreto. Tampoco se ha podido determinar que se hizo con el millón de metros cúbicos de rocas extraídos, ni donde pudieron llevarse.
Otro de los misterios son precisamente las líneas paralelas cinceladas en todas las paredes de las cuevas, que cubren absolutamente cada parte de estas como un estampado absolutamente perfecto y simétrico. Para crear algo así debió hacer falta una colosal mano de obra. Y ¿para qué se cincelaron todas las paredes? La única pista es que se parecen mucho a la decoración de algunas piezas de cerámica que se exhiben en el museo local, y que datan de entre 500 y 800 años antes de nuestra era.
En el momento de ser descubiertas, las cuevas estaban llenas de agua, que hubo de ser extraída, apareciendo entonces las estructuras creadas por el hombre. Se pensaba que podían ser, como existen en otros lugares de China, estanques artificiales donde se crían peces para el suministro del pueblo. Sin embargo, una vez extraída todo el agua, no había ni rastro de peces ni de otras formas de vida.
Curiosamente la mayoría de las 36 cuevas, que ocupan apenas un kilómetro cuadrado bajo la superficie, no están conectadas de ningún modo. Son contiguas pero no hay forma de pasar de unas a otras. Eso a pesar de que algunos de los muros apenas tienen 50 centímetros de espesor. Y, como decíamos antes, la mayoría de las cuevas son exactamente iguales unas a otras en todos los aspectos.
Según Yang Hongxun, del Instituto Arqueológico de la Academia China de Ciencias Sociales:
Las mediciones modernas han puesto de manifiesto que los muros tienen el mismo grosor en diferentes secciones, con una precisión extremadamente exacta. Cómo lograron esta precisión sigue siendo un misterio.En la parte inferior de cada cueva, los antiguos constructores no serían capaces de ver lo que los otros estaban haciendo en la gruta contigua. Pero el interior de cada cueva tenía que ser paralelo a la otra, o bien la pared se habría traspasado al construirla. Así, los aparatos de medida deben haber sido muy avanzados. Debe haber habido alguna disposición sobre el tamaño, la ubicación y las distancias entre las cuevas de antemano.
Y por último, tampoco se ha podido dar una explicación lógica para su uso. Algunos han sugerido que se trataba de mausoleos monumentales, pero ninguna tumba ha sido hallada. Otros dicen que eran minas, pero para que se iban a preocupara de decorar unas minas de una manera tan precisa? El enigma de las cuevas de Longyou sigue apasionando a los investigadores todavía hoy en día.
Fuente.
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sábado, 5 de julio de 2014
El misterio del mundo subterraneo de Longyou.
jueves, 30 de agosto de 2012
Nikola Tesla
A mediados del siglo XIX nació uno de los científicos más
revolucionarios de nuestra historia. Apartado, ignorado en multitud de
ocasiones y sobre todo silenciado por sus descubrimientos y
experimentos fuera de élite, Tesla no se conformó con
poco y dedicó
toda su vida a la búsqueda de una tecnología capaz de moldear la
energía y dirigirla al antojo del ser humano, a esa energía la
llamaron "energía libre", quién sabe si por un alto ideal del
inventor.
Nació en la ciudad
servia de Smiljan el 10 de julio de 1856. Sus estudios se
iniciaron con la ingeniería y la electricidad en la Escuela
Politécnica de Graz (Austria), trabajando posteriormente con
Thomas Alva Edison diseñando motores y generadores eléctricos.
Rebelde por naturaleza, en 1912 rechazó la nominación al
Premio
Nóbel.
En 1893 fue capaz de diseñar un sistema de comunicaciones sin hilos construyendo para ello una antena de más de 30 metros de altura, la conocida como Wardencliff Tower. Su objetivo no era otro que transmitir la energía eléctrica gratuitamente a distancia sin la necesidad del hilo y para ello utilizó los mismos principios que la radio
¿Inventos o armas secretas?
Por la ciencia oficial, los hermanos Wright fueron los primeros en realizar el primer vuelo, encontraremos mucha información al respecto, sin embargo, se conoce escasamente que en 1893, Tesla ya realizó pruebas con éxito con un prototipo de un primer avión de despegue vertical.
Tesla patentó más de 700 inventos. De los más interesantes podemos destacar el submarino eléctrico que patentó en 1898, una nave pequeña capaz de recibir la energía eléctrica de esa Wardencliff Tower, almacenando dicha electricidad en sus baterías y siendo controlado a distancia. Para algunos científicos serbios el sistema usado por el Sojourner está basado en esa patente.
Otro de sus inventos revolucionarios fue el llamado "Oscilador Vibracional Mecánico". Con este aparato pretendía visualizar la dinámica de su sistema de electricidad sin hilos. En uno de sus experimentos llegó a provocar un pequeño terremoto en su laboratorio de Manhattan. Si esto fue así, no nos queda más remedio que pensar que a estas alturas deben existir sistemas tecnológicos ya perfeccionados capaces de provocar terremotos artificiales, entre otras cosas...
No sería muy aventurado afirmar que fue Tesla el origen de muchos de nuestros inventos actuales. A los 76 años declaró que deseaba poder fotografiar el pensamiento humano, dijo en 1933:
"espero poder fotografiar pensamientos. Realizando ciertas investigaciones, me di cuenta que una imagen definida formada en la mente, debía, por reacción refleja, producir su imagen correspondiente en la retina. A partir de ahí llegué a mi sistema de televisión. Mi idea era emplear una retina artificial que recibía la imagen del objeto observado, un nervio óptico y otra retina en el lugar de reproducción."
Pero ya con
anterioridad a esto, sobre 1899 inventó un aparato que él mismo
denominó "Teslascopio" y con el que no dudó en afirmar
haber recibido
"señales de Marte", "He sido la primera persona en recibir un saludo
de otro planeta.". Algunas personalidades científicas indican que lo
que confirmaba Tesla como una presunta comunicación con otros mundos
habitados, no era otra cosa que el ruido cósmico. Evidentemente, el
genio se ganó la mala reputación de la sociedad científica.
Además de la radio,
Nikola Tesla desarrolló toda la Tecnología de la Corriente
Alterna que utilizamos hoy en día. Construyó los primeros
motores y generadores polifásicos, los primeros transformadores,
desarrolló la robótica y la bombilla incandescente.
Thomas Edison
inventó un filamento mejor para la bombilla incandescente, pero
Tesla inventó el tubo fluorescente. Prácticamente todo lo que
hoy utiliza electromagnetismo está derivado de las patentes
originales de Tesla. De hecho él demostró efectos que nosotros
no hemos podido reproducir desde hace cientos de años.
Karina Donángelo nos pone tras la pista de que estos inventos no sólo tendrían una utilidad puramente científica o para el progreso humano. En su artículo "Y seréis como Dios" nos hace algunas referencias a las llamadas "armas no letales", cuyo objetivo es bloquear al contrario o anular sus capacidades.
Karina Donángelo nos pone tras la pista de que estos inventos no sólo tendrían una utilidad puramente científica o para el progreso humano. En su artículo "Y seréis como Dios" nos hace algunas referencias a las llamadas "armas no letales", cuyo objetivo es bloquear al contrario o anular sus capacidades.
"La aparición de nuevas armas de guerra (falazmente denominadas "no letales"), tales como pistolas de microondas, cañones de sonido, lanza espuma, armas láser, granadas de goma o generadores electromagnéticos, herederos éstos últimos del Generador Tesla, descubierto por el físico y enigmático Nikola Tesla (1856 - 1943).
Armas capaces de producir en el ser humano malestares físicos tales como sordera temporal, fiebre, mareos, vómitos, anulación temporaria de la función psicomotriz, taquicardias, hasta paros cardíacos e infartos. Algunas de estas armas ultramodernas tienen sus antecedentes en la época de fines de la Segunda Guerra Mundial, cuando la CIA y otros organismos de inteligencia internacionales utilizaron elementos tales como los Rayos T.Se trata de rayos de energía para la dominación cerebral, generados por energía artificial, que trabaja sobre los códigos de energía o radiación cerebral, que actúa como una anestesia ante la cual se corta en el cerebro la capacidad periférica psicomotríz. Los rayos T se encargan de controlar y/o anular la radiación energética cerebral. Este ataque se da dentro de un orden invisible e intangible, como disparador espacial y se lo utiliza para bloquear o dominar mentalmente a una persona. Son capaces de borrar cosas del cerebro humano, enviar órdenes o hasta controlar la conducta social, individual o colectiva." (1)
Estamos pues ante algo que es totalmente posible y esto lo podemos
comprobar día a día.
Un futuro mejor
Corría el año 1884 cuando se fue a los Estados Unidos donde trabajaría junto a Graham Bell, Thomas Alva Edison y Westinghouse. Pocos años después de esa marcha, en 1893, inventa la radio en Europa patentándola en Estados Unidos cuatro años más tarde, sin embargo, dicha patente no le fue concedida hasta 1900. Este tema le produjo muchos dolores de cabeza, pues la empresa formada por Guglielmo Marconi, la primera en realizar una emisión radiofónica (1895), se disputaba con Tesla el invento. Debemos saber que la patente de Marconi fue presentada el 10 de noviembre de 1900 y se consideró como una copia de la ya presentada por Tesla, por lo que la oficina desestimó esa patente de Marconi.
Pero la Marconi Wireless Telegraph
Company no se conformó con esto y trató de quitarle la patente a
Tesla, pero tras años de litigio y miles de páginas con los
testimonios de científicos brillantes de su época a favor de Tesla, la
Suprema Corte de Estados Unidos dictaminó poco después de su muerte,
en junio de 1943, que la patente presentada por Nikola Tesla, era la
única válida. La disputa era idealista, pues la Marconi Company sólo
pretendía comerciar con el producto, mientras que Tesla quería nada
más que ofrecer esa tecnología gratuitamente.
No podemos dejar a un lado que Tesla quería un mundo tecnológico mejor, por eso en 1900 declaraba:
No podemos dejar a un lado que Tesla quería un mundo tecnológico mejor, por eso en 1900 declaraba:
"En un futuro próximo veremos una gran cantidad de aplicaciones de la electricidad (...) podremos dispersar la niebla mediante fuerza eléctrica (...) centrales sin hilos se utilizarán con el propósito de iluminar los océanos (...) se conseguirá la transmisión de imágenes mediante hilos telegráficos ordinarios (transmisión sin hilos de inteligencia y energía) (...) otra valiosa novedad será un máquina de escribir operada mediante la voz humana (...) tendremos eliminadores de humo, absorbedores de polvo, esterilizadores de agua, aire, alimentos, y ropa (...) se convertirá en imposible contraer enfermedades por gérmenes y la gente el campo irá a las ciudades para permanecer allí (...) transmisión de energía sin hilos (producida por generadores ambientalmente compatibles) para que el hombre pueda solucionar todos los problemas de la existencia material. La distancia, que es el impedimento principal del progreso de la humanidad, será completamente superada, en palabra y acción. La humanidad estará unida, la guerras serán imposibles, y la paz reinará en todo el planeta."
El Rayo de la Muerte y la explosión de Tunguska
Pocas empresas se
aventuraban a financiar los excéntricos inventos de este genio,
así que no le quedó más remedio que
aceptar hacer propuestas al
gobierno para poder seguir trabajando en sus ideas.
Basándose en uno de
sus ya creados inventos, la Bobina de Tesla,
presentó un proyecto para crear un aparato capaz de lanzar un
rayo electromagnético a miles de millas de distancia y con la
presunta capacidad de derribar aviones a más de 400 kilómetros
de distancia.
Todo esto sucedía en los inicios de la Primera
Guerra Mundial y dichos proyectos fueron totalmente ignorados.
Tras esta negativa envió una carta dirigiéndose al presidente Wilson
informándole de la posesión de un rayo capaz de destruir grandes
extensiones de tierra. A este rayo lo denominó "rayo de la muerte".
Los escritos de Tesla hacen numerosas referencias al uso de una
energía poderosa de control por radio. Para muchos esto puede
significar un arma dirigida y no han faltado aquellos que han
relacionado esto con la famosa
explosión de Tunguska en 1908.
Justo un año antes a esta explosión el barco francés Lena saltó por los aires. Se buscaron explicaciones para este suceso y se pensó que la explosión del Lena fue causada por una chispa eléctrica pero se debatían en cual fue el origen de la ignición. Lee de Forest, el inventor del tubo de Audion, dijo que Tesla había experimentado con un torpedo dirigible, si bien Tesla puntualizó que la misma energía utilizada para el control remoto de los vehículos también podía proyectar una onda eléctrica "de intensidad suficiente como para causar una chispa en la santabárbara (2) de un barco y hacerlo explotar". (3)
Justo un año antes a esta explosión el barco francés Lena saltó por los aires. Se buscaron explicaciones para este suceso y se pensó que la explosión del Lena fue causada por una chispa eléctrica pero se debatían en cual fue el origen de la ignición. Lee de Forest, el inventor del tubo de Audion, dijo que Tesla había experimentado con un torpedo dirigible, si bien Tesla puntualizó que la misma energía utilizada para el control remoto de los vehículos también podía proyectar una onda eléctrica "de intensidad suficiente como para causar una chispa en la santabárbara (2) de un barco y hacerlo explotar". (3)
Pero este no ha sido el único suceso relacionado con los descubrimientos de Nikola Tesla. Algunos años después, en 1913, Giulio Ulivi utilizó un dispositivo que llamaba "Rayo-F" para hacer estallar un contador de gas. En el verano de aquel año un grupo de oficiales de alto rango de la Marina Francesa le pidió que destruyera ante ellos tres minas que se encontraban en el puerto de Trouville, y pocos meses después viajaba a Italia para repetir los mismos experimentos con barcos y torpederos ya en desuso de la Marina de este país. (4)
El término "rayo de la muerte" se comenzó a usar en 1924 cuando los periódicos de varias partes del mundo publicaron diversas historias sobre este enigmático rayo. Los trabajos que realizaba Harry Grindell-Matthews fueron los primeros en ser publicados. Veamos lo que publicó el New York Times el 21 de mayo de ese año:
"París, 20 de mayo - Si la confianza de Grindel-Matthews, inventor del supuesto "rayo de la muerte", en su descubrimiento estuviera justificado podría ser posible poner todo un ejército enemigo fuera de combate, destruir cualquier fuerza de aviación que ataquen a una ciudad o paralizar cualquier flota que se aventure hacia el interior de una cierta distancia de la costa por los rayos invisibles. El inventor consintió en contar en el día de hoy al New York Times que rechazaba continuar divulgando la naturaleza exacta de los rayos más allá del uso para dirigir una corriente eléctrica capaz de realizar el programa mencionado." (5)
En opinión de Grindell-Matthews, este rayo no podía ser usado para la
destrucción de barcos, pues se encontraban en contacto con la masa
terrestre, no obstante sí podía usarse el rayo para la destrucción de
los aeroplanos. Sin embargo afirmó que aunque los barcos no podía ser
destruido como los aviones, sí al menos podían dejarlos fuera de
servicio bloqueando todo su sistema eléctrico. ¿Estamos ante los
orígenes de lo que hoy llamamos "guerra tecnológica"?.
A partir de estos momentos comenzaba una carrera internacional por
hacerse con esa tecnología precisa y que podía ser usada a distancia.
Países como Alemania y Rusia estuvieron muy presentes.
Desde 1924 no se tuvo noticias de Grindell-Matthews, hasta que en la nochebuena de 1930, los habitantes de la zona de Brezal Hampstead, en Londres se asustaron al ver un haz de luz que ascendía hasta la base de una nube, aproximadamente a unos 6.000 pies. Aprovechando el volumen de la nube, la luz tomó la forma de un "ángel" bastante voluptuoso con alas estrechas que se deslizaba en el cielo. El tráfico se detuvo y la muchedumbre se agolpó para observar con estupor aquella imagen. El ángel desapareció poco después para ser sustituido por las palabras "Feliz Navidad". Grindell-Matthews estaba detrás. Después de esta demostración, Grindell-Matthews realizó otras en Nueva York y en Blackheath.
Desde 1924 no se tuvo noticias de Grindell-Matthews, hasta que en la nochebuena de 1930, los habitantes de la zona de Brezal Hampstead, en Londres se asustaron al ver un haz de luz que ascendía hasta la base de una nube, aproximadamente a unos 6.000 pies. Aprovechando el volumen de la nube, la luz tomó la forma de un "ángel" bastante voluptuoso con alas estrechas que se deslizaba en el cielo. El tráfico se detuvo y la muchedumbre se agolpó para observar con estupor aquella imagen. El ángel desapareció poco después para ser sustituido por las palabras "Feliz Navidad". Grindell-Matthews estaba detrás. Después de esta demostración, Grindell-Matthews realizó otras en Nueva York y en Blackheath.
En 1937, además de su esquema de defensa aérea para el gobierno británico, se encontraba perfeccionando un aparato para detectar submarinos a 30 millas de distancia. Sin embargo, durante la guerra con Alemania, Londres y otras ciudades fueron repetidamente atacadas sin que existieran indicios de rayos invisibles u otros dispositivos de este tipo.
Si en la actualidad se recopilara cierto tipo de información, seguramente mucha de ella nos llevaría invariablemente ante los inventos del genial Tesla. Con él comenzó la tecnología moderna.
Se Feliz.
sábado, 4 de agosto de 2012
La maldición de Tutankamon
Los siniestros presagios tuvieron su origen en relatos no confirmadas acerca de una cadena escalofriante de acontecimientos que comenzaron el día mismo en que los dos arqueólogos y su equipo cruzaron por vez primera el umbral de la tumba, en noviembre de 1922. Se dice que cuando el último hombre volvió a la superficie se levantó una tormenta de arena, particularmente intensa a la entrada de la cueva. Seguidamente un halcón, emblema real del antiguo Egipto, sobrevoló la tumba y se dirigió hacia el oeste, hacia el misterioso «otro mundo» de las creencias egipcias.
El espíritu del faraón muerto, decían las gentes supersticiosas, había dejado caer su maldición sobre quienes violaron su tumba.
Cinco meses más tarde, lord Carnarvon, que entonces tenía 57 años de edad, recibió una picadura de mosquito en la mejilla izquierda. La picadura se le infectó y, debilitado por una septicemia, enfermó de neumonía. A la 1,55 de la madrugada falleció en un hotel de El Cairo, y en aquel instante se apagaron todas las luces de la ciudad. Simultáneamente, en Inglaterra, en su mansión de Hampshire, su perro aulló... y murió.
Quizá lo más extraño de todo fue que, al examinar la momia de Tutankamón, los médicos hallaron una depresión en forma de cicatriz sobre la mejilla izquierda, en correspondencia con la picadura de Carnarvon.
Durante los meses siguientes de 1923 se atribuyó a la misma maldición las muertes de otras personas que visitaron la tumba.
Aubrey Herbert, hermanastro de Carnarvon, murió de peritonitis. Alí Farmy Bey, príncipe egipcio cuya familia decía descender de los faraones, fue asesinado en un hotel de Londres, y su hermano se suicidó. George Jay Gould, magnate de los ferrocarriles en los Estados Unidos, murió de neumonía después de haberse resfriado en su visita a la tumba, y el millonario sudafricano Wooll Joel murió de una caída.
Richard Bethell, que ayudó a Carter a clasificar el tesoro, murió a los 49 años de edad, al parecer suicidado. Meses después, en febrero de 1930, su padre, lord Westbury, se quitó la vida en Londres, al arrojarse por la ventana de su habitación. En su dormitorio tenía un jarrón de alabastro procedente del sepulcro de Tutankamón.
Durante los años que siguieron al descubrimiento de la tumba en 1922, más de una docena de personas, que de algún modo estuvieron relacionadas con ella, murieron de forma natural.
Pero hubo un hombre que jamás dio crédito a la legendaria maldición de los faraones, precisamente quien hubiera tenido más motivos para temerla. Fue Howard Carter, que murió en marzo de 1939 por causas naturales.
Sin embargo, cuando el gobierno egipcio acordó enviar los tesoros de Tutankamón a una exposición, organizada en Paris en 1966, Mohammed Ibraham, director de Antigüedades, soñó que se vería amenazado por males terribles si permitía que salieran del país. Luchó tenazmente contra la decisión, pero tuvo que acceder en el último encuentro en El Cairo ante las autoridades correspondientes. Cuando salía de la reunión fue arrollado por un automóvil y murió dos días después.
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domingo, 24 de junio de 2012
Louis Pasteur
Pasteur, hijo de un curtidor, nació en Dôle el 7 de diciembre de 1822, y creció en la pequeña ciudad de Arbois. En 1847 obtuvo un doctorado en física y química por la École Normale de París. Tras convertirse en ayudante de uno de sus profesores, inició investigaciones que le llevaron a un descubrimiento significativo: comprobó que un rayo de luz polarizada (véase Óptica) experimentaba una rotación bien a la izquierda o a la derecha cuando atravesaba una solución pura de nutrientes producidos naturalmente, mientras que si atravesaba una solución de nutrientes orgánicos producidos artificialmente no se producía rotación alguna. No obstante, si se incorporaban bacterias u otros microorganismos a la segunda solución, al cabo de cierto tiempo también hacía rotar la luz a la izquierda o la derecha.
Pasteur llegó a la conclusión de que las moléculas
orgánicas pueden existir en una o dos formas, llamadas isómeros (es decir, que
tienen la misma estructura y difieren tan sólo en que son imágenes especulares
la una de la otra), que llamó, respectivamente, formas levógiras y formas
dextrógiras. Cuando los químicos sintetizan un compuesto orgánico, se
producen ambas formas en igual proporción, cancelando sus respectivos efectos
ópticos. Los sistemas orgánicos, por el contrario, tienen un elevado grado
de
especificidad y capacidad para discriminar entre ambas formas, metabolizando una
de ellas y dejando la otra intacta y libre para rotar la luz.
Trabajos sobre la fermentación
Tras pasar varios años investigando e impartiendo clases en Dijon y Estrasburgo, en 1854 Pasteur marchó a la Universidad de Lille, donde fue nombrado catedrático de química y decano de la facultad de ciencias. Esta facultad se había creado, en parte, como medio para aplicar la ciencia a los problemas prácticos de las industrias de la región, en especial a la fabricación de bebidas alcohólicas. Pasteur se dedicó de inmediato a investigar el proceso de la fermentación. Aunque su convicción de que la levadura desempeñaba algún tipo de papel en este proceso, no era original, logró demostrar, gracias a sus anteriores trabajos sobre la especificidad química, que la producción de alcohol en la fermentación se debe, en efecto, a las levaduras y que la indeseable producción de sustancias (como el ácido láctico o el ácido acético) que agrian el vino se debe a la presencia de organismos como las bacterias. La acidificación del vino y la cerveza había constituido un grave problema económico en Francia; Pasteur contribuyó a resolver el problema demostrando que era posible eliminar las bacterias calentando las soluciones azucaradas iniciales hasta una temperatura elevada.
Pasteur hizo extensivos estos estudios a otros problemas, como la conservación de la leche, y propuso una solución similar: calentar la leche a temperatura y presión elevadas antes de su embotellado. Este proceso recibe hoy el nombre de pasteurización.
Refutación de la generación espontánea
Plenamente consciente de la presencia de microorganismos en la naturaleza, Pasteur emprendió una serie de experimentos diseñados para hacer frente a la cuestión de la procedencia de estos gérmenes. ¿Se generaban de forma espontánea en las propias sustancias o penetraban en ellas desde el entorno? Pasteur llegó a la conclusión de que la respuesta era siempre la segunda. Sus descubrimientos dieron lugar a un feroz debate con el biólogo francés Félix Pouchet -y posteriormente con el reputado bacteriólogo inglés Henry Bastion- que mantenía que, en las condiciones apropiadas, podían darse casos de generación espontánea. Estos debates, que duraron hasta bien entrada la década de 1870, a pesar de que una comisión de la Academia de Ciencias aceptó oficialmente los resultados de Pasteur en 1864, dieron un gran impulso a la mejora de las técnicas experimentales en el campo de la microbiología.
Estudios sobre el gusano de seda
En 1865 Pasteur salió de París, donde era administrador y director de estudios científicos de la École Normale, en auxilio de la industria de la seda del sur de Francia. La enorme producción de seda del país se había visto muy afectada porque una enfermedad del gusano de seda, conocida como pebrina, había alcanzado proporciones epidémicas. Al sospechar que ciertos objetos microscópicos hallados en los gusanos enfermos (y en las mariposas y sus huevos) eran los organismos responsables de la enfermedad, Pasteur experimentó con la cría controlada y demostró que la pebrina no sólo era contagiosa, sino también hereditaria. Llegó a la conclusión de que la causa de la enfermedad sólo sobrevivía en los huevos enfermos vivos, por tanto, la solución era la selección de huevos libres de la enfermedad. Merced a la adopción de este método, la industria de la seda se salvó del desastre.
Teoría de los gérmenes como causa de enfermedades
Los trabajos de Pasteur sobre la fermentación y la generación espontánea tuvieron importantes consecuencias para la medicina, ya que Pasteur opinaba que el origen y evolución de las enfermedades eran análogos a los del proceso de fermentación. Es decir, consideraba que la enfermedad surge por el ataque de gérmenes procedentes del exterior del organismo, del mismo modo que los microorganismos no deseados invaden la leche y causan su fermentación. Este concepto, llamado teoría microbiana de la enfermedad, fue muy debatido por médicos y científicos de todo el mundo. Uno de los principales razonamientos aducidos en su contra era que el papel desempeñado por los gérmenes en la enfermedad era secundario y carecía de importancia; la idea de que organismos diminutos fueran capaces de matar a otros inmensamente mayores le parecía ridícula a mucha gente. No obstante, los estudios de Pasteur mostraban que estaba en lo cierto, y en el transcurso de su carrera hizo extensiva esta teoría para explicar las causas de muchas enfermedades.
La investigación sobre el carbunco
Pasteur desveló también la historia natural del carbunco, una enfermedad mortal del ganado vacuno. Demostró que el carbunco está causado por un bacilo determinado y sugirió que era posible inducir una forma leve de la enfermedad en los animales vacunándoles con bacilos debilitados, lo que les inmunizaría contra ataques potencialmente letales. Con el fin de demostrar su teoría, Pasteur empezó inoculando 25 ovejas; pocos días más tarde inoculó a éstas y otras 25 un cultivo especialmente poderoso, y dejó sin tratamiento a 10 ovejas. Predijo que las segundas 25 ovejas perecerían y concluyó el experimento de forma espectacular mostrando a una multitud escéptica los cadáveres de las mismas dispuestas una junto a la otra.
La vacuna contra la rabia
Pasteur dedicó el resto de su vida a investigar las causas de diversas enfermedades -como la septicemia, el cólera, la difteria, el cólera de las gallinas, la tuberculosis y la viruela- y su prevención por medio de la vacunación. Es especialmente conocido por sus investigaciones sobre la prevención de la rabia, llamada también hidrofobia en la especie humana. Tras experimentar con la saliva de animales afectados por la enfermedad, Pasteur llegó a la conclusión de que la enfermedad residía en los centros nerviosos: inyectando un extracto de la médula espinal de un perro rabioso a animales sanos, éstos mostraban síntomas de rabia. Estudiando los tejidos de animales infectados, sobre todo de conejos, Pasteur consiguió desarrollar una forma atenuada del virus que podía emplearse en inoculaciones.
En 1885 llegaron al laboratorio de Pasteur un muchacho y su madre. El joven había sufrido graves mordeduras de un perro rabioso y su madre le pidió a Pasteur que le tratara con su nuevo método. Al final del tratamiento, que duraba diez días, el muchacho estaba siendo inoculado con el virus de la rabia más potente que se conocía; se recuperó y conservó la salud. Desde entonces, miles de personas se han salvado de la enfermedad gracias a este tratamiento.
Las investigaciones de Pasteur sobre la rabia inspiraron la creación, en 1888, de un instituto especial para el tratamiento de la enfermedad en París. Este acabó llamándose Instituto Pasteur, y fue dirigido por el propio Pasteur hasta su muerte. (El Instituto sigue adelante y es uno de los centros más importantes del mundo para el estudio de enfermedades infecciosas y otros temas relacionados con los microorganismos, incluyendo la genética molecular). Cuando le llegó la muerte en St. Cloud el 28 de septiembre de 1895, Pasteur era ya considerado un héroe nacional y había recibido todo tipo de honores. Se celebró un funeral propio de un jefe de estado en la catedral de Notre Dame y su cuerpo fue inhumado en una cripta en el instituto que lleva su nombre
LA SALVACIÓN DE JOSEPH MEISTER
Pasteur quedó impresionado por las
12 o mas mordeduras profundas que el niño mostraba en manos y piernas. Ese mismo
día el doctor Jacques Grancher, colega de Pasteur, le inyectó a Joseph líquido
cefalorraquídeo tomado de la médula espinal de un conejo que había muerto de
rabia 15 días antes. Joseph —que llegó acompañado de su madre— fue llevado al
alojamiento que le había conseguido Pasteur, y entonces se inició una prolongada
y angustiosa espera cada día le administraban una inyección más potente al niño.
“En los últimos días del
tratamiento”,escribió después Pasteur, “le inoculé el germen más virulento que
pude obtener: el de un perro... Mi justificación era la experiencia que había
tenido con 50 perros rabiosos. Una vez que se ha adquirido la inmunidad, hasta
el peor virus se puede inyectar sin efectos dañinos.’
Al cabo de dos semanas y aún sin
resolverse el destino de Joseph, Pasteur no pudo soportar más la espera y se
tomó unas breves vacaciones en la provincia de Borgoña. “Viví cada día con el
temor de recibir un telegrama que me dijera que había ocurrido lo peor,
escribiría después.
Pero el telegrama nunca llegó y
Pasteur regresó a París para enterarse de que el niño se había recuperado por
completo. Durante los 18 meses siguientes, unas 2.500 personas fueron curadas
por Pasteur con el mismo tratamiento, tras haber sido mordidas por
animales rabiosos. Sobrevivieron todas menos diez.
Además de proveer un remedio para
combatir la rabia, la labor de Pasteur abrió camino a la inmunología. Gracias a
las vacunas hoy día es posible prevenir unas 30 enfermedades invalidantes o
mortales, entre ellas el sarampión, la poliomielitis y la difteria. En 1888 se
inauguró en París el Instituto Pasteur, en parte para emprender más
investigaciones destinadas a la prevención y el tratamiento de la temible
hidrofobia. A pesar de una apoplejía que lo dejó semiparalizado, el ya famoso
químico dirigió dicha institución hasta su muerte, el 28 de septiembre de 1895.
Fue sepultado en una magnífica tumba de mármol dentro del Instituto, cuyo
epitafio él mismo había dictado.
RESUMEN DE SUS DESCUBRIMIENTOS:
1- Estableció en 1847 que
la cristalografía simétrica es propia de los minerales, mientras que los
materiales orgánicos desarrollan cristalografías asimétricas.
2- Descubrió la vida
anaeróbica y de allí explicó la gangrena.
3- Estudió y manejó en
1855, la fermentación anaeróbica como clave de la industria del vino.
4- Desarrolló la
‘Pasteurización por calor que destruye los microbios sin afectar los alimentos.
5- Demostró que la
generación espontánea no existe, y que existen los microbios, con lo que dio el
golpe final a las teorías científicas aristotélicas.
6-
Mostró que los microbios son distintos entre si, se nutren de distintos
alimentos y responden a distintos bactericidas.
7-
Descubrió que formas atenuadas de microbios pueden usarse para generar
inmunidad, tema en el que completó los trabajos de 1798 del británico Edward
Jenner (1749-1823) sobre vacunas y protección contra la viruela.
8- Impuso normas
higiénicas en los hospitales para evitar el contagio de enfermedades, asumiendo
la existencia de los microbios.
9- Hizo posible la
industria de la seda en Francia, resolviendo en 1865 las enfermedades de los
gusanos productores.
10- Encontró que la
rabia se transmite por algo que no es visible al microscopio (virus) y creó su
vacuna en 1885.
11- Encontró la cura
para el Ántrax del ganado y el cólera de las aves.
12- Creó el “Instituto
Pasteur” para enfermedades infecciosas, inaugurado por el presidente de Francia
Sadi Carnot en 1888, que hoy es centro mundial de investigaciones; en su
discurso inaugural, dijo: Insto a Uds a interesarse en los sagrados dominios de
los laboratorios, que son los templos del futuro. Allí es donde la humanidad
crecerá y se fortalecerá".
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